Brasilia.- La presidenta Dilma Rousseff afirmó hoy que los brasileños pueden esperar un 2012 con más renta, más empleos, más oportunidades y más crecimiento para el país.
«Vamos a tener que trabajar mucho, pero ya comenzamos el año con una buena noticia: el aumento del salario mínimo», apuntó Rousseff en su habitual programa radial de los lunes Café con la presidenta, en el cual comentó una serie de medidas económicas que comenzaron a aplicarse este mes.
Tras indicar que el sueldo mínimo pasó de 545 a 622 reales (de unos 300 a unos 340 dólares), la mandataria resaltó la importancia de esa medida porque las familias podrán consumir más y vivir mejor.
Con ello, van a crear más demanda para nuestra industria, el comercio y el sector de servicios, manteniendo el dinamismo y la rueda de nuestra economía girando para que Brasil continúe creciendo, aseveró.
Explicó que en total son casi 40 millones los brasileños beneficiados con esa medida, de los cuales cerca de 20 millones son empleados que ganan un salario mínimo por mes. También, prosiguió, tenemos otros 20 millones de pensionados que reciben esa cantidad mensual.
Destacó que dos de cada tres pensionados serán favorecidos con este incremento, que en total -precisó- pondrá en circulación unos 47 mil millones de reales (alrededor de 25 mil 500 dólares).
La presidenta se refirió también a otros acciones como el reajuste de la tasa de Impuesto de Renta para Persona Física y la ampliación de las franjas de factura para los micros y pequeños empresarios, así como para los microemprendedores individuales.
El reajuste, sostuvo Rousseff, beneficiará a 25 millones de contribuyentes y 800 mil quedarán exentos de pagar Impuesto de Renta. Con la ampliación de las franjas de factura -señaló- serán favorecidos unas cuatro millones de micros y pequeñas empresas y cerca de un millón 900 mil microemprendedores individuales.
Todo ello, exaltó, unido a la reducción de los impuestos para los productos de línea blanca (electrodomésticos) son ejemplos de la reducción de tributos acordada por el gobierno y que tendrán gran repercusión en este 2012 que comienza.
«Nos enorgullece mucho ser la sexta mayor economía del mundo, mas nuestro objetivo es garantizar a los brasileños más renta y más empleo», subrayó Rousseff.