El Hogar Crea de la provincia de Monte Plata es el marco de referencia de los 45 centros para rehabilitar a personas adictas a las drogas que existen en República Dominicana, los cuales tienen un denominador común: falta de recursos económicos que los amenaza con desaparecer junto a sus 1,600 internos.
Con la voluntad de no recaer en el consumo de drogas y el alcohol un grupo de jóvenes y adultos recluidos en éste lugar de acogida, luchan para superar sus problemas a la adición de sustancias prohibidas.
El mayor deseo de las 35 personas allí ingresadas es no volver a caer en el vicio e insertarse de nuevo a las actividades productivas de la sociedad dominicana y que sean aceptados.
Pese a que son ignorados por sus problemas de adicción a sustancias prohibidas, combaten para superar los obstáculos que los llevaron a auxiliarse de Hogares Crea, donde reciben las orientaciones necesarias para regenerarse.
Desde las 5:00 de la mañana, la mayoría de los residentes salen del centro de rehabilitación y viajan a zonas aledañas y la ciudad de Santo Domingo, donde se movilizan pidiendo “bola”, para vender productos artesanales, cuyos ingresos les sirven de sustento y mantenimiento del local.
La falta de sábana, colchones, abanicos, neveras, utensilios para la higiene personal y de alimentación, es parte de las limitaciones que poseen los que viven en el centro en la localidad de Monte Plata.
Otra situación que preocupa a los directivos y residentes es el pago mensual de RD$15 mil, por concepto de alquiler del inmueble, porque si no cumplen pueden ser desalojados.
Los alimentos los preparan en una cocina ubicada en el patio, la cual se encuentra en condiciones deplorables, con piso de tierra y una estufa a la cual sólo le sirve una hornilla, lo que obliga a improvisar un fogón de leña para cocer los alimentos.
También un vehículo marca Fiat, año 1998, es único medio para transportarse que poseen, pero está abandonado en la parte trasera del establecimiento, debido a la imposibilidad de adquirir las piezas que requiere para repararlo.
Igualmente, el pozo séptico se encuentra fuera de servicio y las aguas negras atentan con su salud. Ante cuya situación, en ocasiones deben realizar labores de saneamientos para evitar la contaminación y sus consecuentes contagios.
El centro de rehabilitación buscan reinsertar de manera productiva en la sociedad a estos jóvenes, pese a no reciben ningún tipo de ayuda por parte de las autoridades de la provincia Monte Plata, ni del gobierno central.
El psicólogo Francisco Santana, coordinador del centro y quien ofrece terapia de recuperación a los internos, explicó que están pasando por momentos difíciles, debido a las precariedades que los abruman, en especial con lo relacionado a la alimentación.
Resaltó que a pesar de las restricciones mantienen las puertas abiertas, ya que su misión es recibir los individuos y hacerlos sentir como parte de la familia que perdió por sus problemas de adicción.
Destacó que no solo en Hogares Crea reciben o tratan a personas adictas a las drogas, sino también a aquellos que padecen de enfermedades como: cleptomanía, ludopatía, fetichismo, mitomanía y un sinnúmero de adicciones más.
El interno Franklin Noboa dijo que el programa busca de manera efectiva mantenerlos ocupados en una labores productivas, tanto para su beneficio como para a la sociedad, ya que son responsables de llevar charlas a instituciones y escuelas, con el objetivo de que otros no sucumban en la redes del consumo de drogas.
Historia
Hogares Crea surge en el país como una respuesta ante el grave problema del uso indebido de drogas, pero hasta la fecha los recursos destinados desde el Estado no han sido suficientes para que miles de adictos puedan terminar con éxito su tratamiento.
El trabajo del programa ha servido de plataforma para el desarrollo de otras comunidades terapéuticas en el continente americano. La República Dominicana cuenta con 45 residencias de tratamiento, con alrededor de 1,600 adictos.
Pese a las limitaciones, hay que destacar la heroica labor que por más de 30 años ha realizado esta institución para la paz y la tranquilidad de la familia dominicana.
Hogares Crea dio apertura a su primer centro el 15 de febrero de 1975. Un año después, el 6 de febrero de 1976 adquiere personería jurídica, mediante el decreto del Poder Ejecutivo número 1708.
Los centros de Hogares Crea están amparados en la Ley 520, que les permite funcionar como una entidad cívica y privada sin fines de lucro, ni distinción de raza, sexo, estatus social o creencias religiosas.
