Manila.- Estados Unidos intentó justificar este lunes la alianza defensiva firmada con Filipinas para desarrollar ejercicios militares conjuntos en camino ahora en aguas del archipiélago surasiático, comunicaron medios informativos capitalinos.
En declaraciones a la prensa, el comandante de los marines del Pentágono en el Océano Pacífico, general Duane Thiessen, afirmó que «Estados Unidos y Filipinas tienen un tratado de defensa común que garantiza nuestro compromiso en la defensa mutua».
Esas afirmaciones de Thiessen se producen en un momento de tensión entre China y Filipinas por los atolones de Scarborough, («Panatag» en tagalo y «Huangyan» en chino), disputados por ambas naciones en el Mar Oriental.
La crisis en Scarborough se desató el pasado 10 de abril cuando dos barcos chinos se enfrentaron a un buque militar filipino para evitar la detención de unos pescadores chinos que, según Manila, trabajaban ilegalmente en los atolones.
El Gobierno filipino retiró la fragata militar y envió en su lugar un barco civil, que se encuentra en alerta frente a un navío de vigilancia chino.
Poco después, Manila protestó otra vez por el acoso de navíos y aviones chinos contra otro barco filipino, el Saranggani, durante una expedición arqueológica en Scarborough.
Mientras, reportes de la agencia de noticias Xinhua comunican que China advirtió que un llamado la víspera del canciller filipino, Albert del Rosario, para que otros países asuman una posición respecto al mar del Este solo complicará la situación.
China, Filipinas y otras naciones de la región como Vietnam, Malasia y Brunei se disputan la soberanía de cientos de islas en el el Mar Oriental, como las Spratly y las Paracel, que se asientan sobre reservas de petróleo y gas aún por explotar.
El conflicto se reavivó en los dos últimos años, en especial entre Filipinas, Vietnam y China, mientras Estados Unidos pretende inmiscuirse en el contencioso acorde con su planes estratégicos para el océano Pacifíco
