La sombra del fallecido exdictador Augusto Pinochet vuelve a dividir a los chilenos. Esta vez por un homenaje que se realizará en Santiago el próximo domingo, organizado por la Corporación 11 de Septiembre (que lleva la fecha del golpe de Estado que lideró Pinochet) y una agrupación de oficiales retirados del Ejército, que ya fueron calificados por los familiares de las víctimas de la represión como «una apología a la violencia y al terrorismo de Estado».
El acto consistirá en la exhibición de un documental titulado «Pinochet», que destaca el contexto político previo al golpe de Estado de 1973, para enseguida mostrar «la obra» del régimen militar que duró 17 años. Para mostrar la película, los organizadores alquilaron un céntrico teatro de la capital chilena, donde el domingo esperan recibir a más de 4 mil personas.
Las organizaciones de derechos humanos presentaron un recurso judicial para impedir la realización del homenaje, en el que argumentaron que los tratados y pactos internacionales sobre derecho humanitario suscritos por Chile sancionan las manifestaciones de apología a quienes cometieron crímenes contra la humanidad.