El ex-piloto de Fórmula Uno no ve muy claro que el alemán pueda seguir reinando en la Fórmula Uno. Eso sí, no le descarta totalmente para el Campeonato, que cree que finalmente se decidirá entre los dos pilotos de Red Bull y Fernando Alonso.
Mucho han cambiado las cosas para Sebastian Vettel desde el año pasado. Después de una temporada 2011 realmente plácida en la que dominó casi sin esfuerzo de principio a fin, el germano está sabiendo este año lo que es competir con un monoplaza que no es abismalmente superior a los demás. El RB8 no es mal coche, eso está claro, pero deja muchas diferencias con los resultados de los que podían presumir el año pasado en Red Bull a estas alturas de lo temporada: entonces, Vettel era líder indiscutible, contaba con seis victorias y sólo se había bajado del podio en una ocasión (en el Gran Premio de Alemania, cuando acabó cuarto); ahora, en cambio, suma una victoria (frente a las tres del líder, Fernando Alonso) y marcha tercero en la clasificación de pilotos incluso por detrás de su compañero Mark Webber.
Con semejante comparación queda claro que el germano no va a tenerlo fácil si quiere reeditar el título conseguido en los dos años anteriores. Así también lo ve el tres veces campeón del Mundo, Niki Lauda.
El año pasado tuvo una gran ventaja en su coche. Ahora, en cada carrera, tiene que luchar como un burro para tratar de no descolgarse. El nivel de estrés es mayor.
El nivel de estrés y el nivel de competencia. Porque Vettel tiene que luchar este año con un Ferrari que está fuerte y un compañero en condiciones -esta vez parece que sí- de ponérselo complicado; a lo que hay que añadir la escasa diferencia que hay este año entre los equipos punteros, entre los que tampoco hay que descartar a McLaren, que aún no se ha caido de la lucha por el título. Desde luego, va a estar emocionante y apretado hasta el final, aunque Lauda ve como indiscutible favorito a Fernando Alonso.
