La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), inició este lunes sus labores docentes, en medio de una crisis institucional que involucra a todos los organismos de cogobiernos, los cuales se mantienen divididos a causa de las medidas económicas adoptadas por el Consejo Universitario, con el objetivo de amortiguar la dificultad en que se encuentra, por el bajo presupuesto que recibe.
Los estudiantes, docentes y empleados podrán disfrutar en la apertura del semestre 2012-2, de las nuevas infraestructuras recién inauguradas por el expresidente de la República Leonel Fernández Reyna, como son: la Torre Administrativa, Comedor Universitario, Instituto de Tecnología y la Facultad de Derecho.
Pese a las decenas de edificaciones y recintos regionales entregados a la Primada de América, durante los ocho años de Fernández, la academia no consiguió del gobernante el anhelado aumento del presupuesto exigido por las autoridades, para evitar los aprietos que hoy en día atraviesa.
Durante el pasado curso de verano, en la UASD coexistieron enfrentamientos entre los principales gremios, entre ellos, los grupos estudiantiles, trabajadores y profesores, por la aprobación de una serie de ajustes a los créditos educativos y a más 50 servicios adicionales.
La Federación de Estudiantes Dominicanos (FED), se constituyó en el primer grupo en manifestar su rechazo a las medidas financieras adoptadas por el Consejo Universitario; luego, los diferentes movimientos estudiantiles como: Estudiantil Independiente de Liberación (MIEL), Vanguardia Estudiantil Dominicana (VED), Frente Estudiantil de Liberación Amín Abel (Felabel),y el Grupo Estudiantil Milenium Verde (GEMV), entre otros, expresaron sus divergencias.
Prontamente a los reclamos se unieron la Federación de Asociaciones de Profesores (Faprouasd), y varios sindicatos de empleados universitarios.
Protestas
Un grupo de bachilleres encabezados por el presidente de la FED, Ambiorix Rosario, articularon varias actividades en rechazo a las pretensiones, en cuyo sentido desarrollaron caminatas y asambleas, así como una vigilia que permaneció por alrededor de 17 días en la explanada de la rectoría, cuyo objetivo era que el rector de la academia, Mateo Aquino Febrillet, suprimiera la resolución que crea los ajustes administrativos, por entender que la clase estudiantil es la más afectada.
Concluida la vigilia, la crisis en la institución docente se empeoró más, puesto que tres días después el Consejo Universitario adoptó sanciones y expulsiones contra once alumnos, a los cuales acusó de secuestrar la oficina de la Vicerrectoría Administrativa.
La decisión enardeció a un grupo de bachilleres, quienes al momento de recibir la noticia se encontraban en una eucaristía, auspiciada por el padre Rogelio Cruz, en el jardín de la Alma Mater.
De inmediato se originó un movimiento de protestas y en un confuso incidente entre estudiantes y miembros de la seguridad del recinto se produjo un fuerte enfrentamiento que dejó a varias personas heridas, un vehículo incendiado y otros severamente dañados.
Ante la gravedad de la situación y según las declaraciones del rector Aquino Febrillet, éste se vio en la obligación de solicitar la entrada al campus de un contingente antimotines de la Policía Nacional, para retomar el orden, salvaguardar la integridad física de las personas y los bienes de la UASD.
Después de las sanciones
El rector Mateo Aquino Febrillet después de la «tormenta» que les sacudió, justificó las medidas económicas adoptadas, ya que según él, la falta de recursos impide darle salida a varios servicios básicos, que son propios de los bachilleres, así como al mantenimiento de varias áreas.
Explicó que las sanciones disciplinarias fueron precisamente para mantener el respeto entre los miembros de la “familia uasdiana” y evitar que se repitan los hechos verificados el pasado 20 de julio.
No obstante, abogó porque la comunidad universitaria y la sociedad, así como algunos sectores de la vida política nacional, garanticen la paz y el sosiego que necesitan para enrumbar la universidad por el camino del diálogo y la concertación.
El rector externó al nuevo Presidente de la República, Danilo Medina, la voluntad y disposición de contribuir para que sus planes sean una realidad: “Para lo cual desde ya estamos empeñados en establecer los vínculos de relaciones armoniosas y de mutua cooperación», expuso.
Asimismo, agregó que las autoridades universitarias acompañarán al Gobierno en la continuación de la búsqueda de soluciones a los problemas del pueblo.
En tanto que el Comité de Lucha Contra la Privatización de la UASD y el Proyecto Unitario de las Izquierdas Revolucionarias (IR), emplazaron al Consejo Universitario y a su presidente, el rector Aquino Febrillet, para que deje sin efecto el aumento de las tarifas aprobadas, así como las injustas expulsiones de los estudiantes.
Plantean que una crisis estructural como la que afecta a la UASD, exige un clima de respeto y libertad a toda prueba, por lo que están en disposición de contribuir en la búsqueda de soluciones, a través de la formulación de propuestas que obliguen al Estado a cumplir con su deber constitucional, y a las autoridades académicas a cumplir con su misión y función.
El Comité integrado por la FED, Faprouasd y varias organizaciones políticas y sindicales de izquierda, así como personas independientes han convocado a una marcha para este miércoles 22 de agosto, a las 10:00 de la mañana, saliendo del Parque Independencia de esta capital, a fin de exigir la derogación de las medidas impositivas y las sanciones a los bachilleres.
Resulta lamentable que la más vieja casa de altos estudios del Continente Americano arribe a sus 474 años de fundación sumergida en una crisis institucional, sin lograr el consenso, ni encontrar el sendero para situarla entre las diez más importantes del mundo, ya que en los actuales momentos, ni siquiera en el ranking de las 100 mejores aparece.
