La prestigiosa revista británica The Economist dedicó, en su penúltima edición, un artículo sobre el recién posesionado gobierno del presidente Danilo Medina, donde criticó que este permanezca con la mayoría del equipo económico del exmandatario Leonel Fernández, de quien heredó un déficit presupuestario superior al 4% del Producto Interno Bruto (PIB).
En el trabajo periodístico, titulado: “El turno de Medina: Ron nuevo en odres viejos”, la reconocida publicación entiende que el lado más oscuro del legado que deja Fernández a Medina es el de la corrupción; pero, que por su papel de protegido del primero, al último le pudiera resultar difícil hacer algo para corregir la podredumbre existente en el Gobierno dominicano.
The Economist, además, resalta que la exprimera dama, Margarita Cedeño de Fernández, es la segunda del gobierno de Medina, lo que también le ata de brazos en su lucha contra la malversación de fondos públicos.
Entiende que las primeras tareas del nuevo mandatario serán: hacer frente a un déficit presupuestario que se acerca a los 110 mil millones de peso; realizar menos obras públicas; aumentar el gasto en programas sociales y en seguridad y reducir la proporción de dominicanos en la pobreza del 34% al 20%.
Danilo Medina deberá, según las recomendaciones de la revista, tomar medidas enérgicas contra la corrupción generalizada y eliminar la escasez crónica de energía.
Resalta la publicación que antes de ganar las elecciones presidenciales de la República Dominicana, el 20 de mayo de 2012, Medina prometió: “continuar lo que está bien, arreglar lo que está mal y hacer lo que nunca se ha hecho”. En la inauguración de su mandato, el 16 de agosto, le dio cuerpo a esas promesas.
…Pero hay un lado más oscuro a la herencia política de Medina. Observadores extranjeros dicen que la República Dominicana es uno de los países más corruptos de América Latina; por lo tanto, es lamentable que muchos funcionarios permanezcan en sus puestos de trabajo, entre ellos, el ministro del Interior, José Ramón Fadul, y al jefe de la Policía Nacional, José Armando Polanco Gómez.
The Economist alega que esto pone en duda la promesa de Medina de una reforma policial que se necesita con urgencia (el mandatario se reunió el martes con los funcionarios del área para conocer sobre este asunto). “Los asaltos, robos y asesinatos han ido en aumento y cuando el mes pasado, la policía local llamó a la central, durante un atraco a un banco en Moca, se encontró con la línea desconectada por falta de pago”, agrega.
Los más optimistas acogen con beneplácito el nombramiento de un respetado fiscal general (Francisco Domínguez Brito), y también la elección de Medina de Gustavo Montalvo como ministro de la Presidencia. Este funcionario renunció a un comité de ética del gobierno en 2005, en protesta por la falta de avances en la lucha contra la corrupción.
“Danilo Medina podría lograr muchos de sus objetivos mediante la poda del sector público, que está abarrotado de partidarios acomodados, y reorientar el gasto hacia fines de menos derroches. Eso sería hacer lo que nunca se ha hecho”, concluye la revista británica The Economist.
