El Consejo de los Derechos Humanos (CDDHH), lamentó este lunes que a cuatro años del horrendo asesinato de una joven de 16 años en Baní, provincia Peravia, al responsable del crimen no se le haya aplicado el castigo judicial correspondiente.
Domingo Porfirio Rojas Nina, alto comisionado de los Derechos Humanos, dijo que el caso del crimen de Jazmil Maríñez Calomé (Pamela), ocurrido el 21 de septiembre del 2008, a las diez de la noche, mueve la fe y las entrañas del corazón humano.
Esta joven –relata-, fue asesinada por José Altagracia Madé Valdez cuando buscó refugio en el hogar paterno para evitar la ira de su persecutor; hecho ocurrido casi frente a su padre Julio Cesar Maríñez.
El Gran Comisionado de los Derechos Humanos explica que el padre no pudo quitarle la pistola al hombre y evitar que disparara contra su hija. Agrega que luego del crimen, Madé Valdez y su esposa Carmen Villa Ramírez de Valdez viajaron a Venezuela, donde pese a ser detenidos por la intervención de la Interpol, aún no han sido extraditados a la República Dominicana.
Explica Rojas Nina que la magistrada Gisela Cueto, encargada de extradición de la Procuraduría General de la República, ha presentado la solicitud correspondiente; pero, que es asombroso que a cuatro años de la tragedia la pareja no haya sido traída al país para ser sometida a la justicia.
En ese sentido, anunció que se propone visitar a la magistrada Cueto, en interés de que se agilice el proceso de extradición.
El doctor Rojas Nina indicó que los Derechos Humanos confían en que la Interpol siga cooperando con la justicia dominicana para que Madé Valdez y su esposa Ramírez de Valdez sean trasladados desde Venezuela y paguen por el asesinato de la joven Maríñez Colomé.
