La baja calidad de la educación en República Dominicana es una condición que se refleja en todos los aspectos de la vida de sus habitantes, circunstancia evidenciada, asimismo, en el nivel de capacitación de la fuerza laboral, según opina la representante del Banco Mundial (BM).
“El país tiene ante sí grandes retos. Uno de ellos, sin lugar a dudas, lo representa la baja calidad de la educación”, sostuvo Marialisa Motta, directora regional del Banco Mundial (BM), de Finanzas y Desarrollo del Sector Privado, y codirectora de la Práctica Global del Clima de Inversión.
Pese a que según los expertos los niveles educativos han experimentados significativos progresos, aún quedan desafíos por vencer. Organismos internacionales consideran que a la educación nacional se le debe poner más atención, ya que no se puede hablar de competitividad, ni de desarrollo económico sostenido, si no se hace una inversión a largo plazo, con énfasis en la formación de los profesores.
Para la directora regional del BM obtener una mayor cobertura en el nivel de secundaria es fundamental. Señala, además, que el analfabetismo forma parte del sistema educativo deficiente, por lo que se necesita de una firme decisión para combatirlo.
Según la experta, la baja calidad en la educación dominicana se evidencia en las empresas, donde necesitan talentos que las escuelas no les proporcionan: “Los centros de educación poseen programas que son muy académicos, mientras que las empresas requieren manos de obras con capacidad más prácticas”.
Explicó también que el deficiente nivel formativo está acompañado de una baja motivación para la innovación y el uso de tecnología en las empresas.
A su juicio, el sistema de formación existente no provee las habilidades requeridas en el mercado laboral, debido a que las escuelas tienen un enfoque muy ilustrado: “No hay orientación de habilidades técnicas”, dijo, lo que representa una falta de preparación para ocupar un puesto en la industria”.
En relación con los niveles de competencia los catalogó como muy deprimentes: “Ya que los indicadores del Foro Económico Mundial demuestran la existencia de un alto índice de monopolio, y no hay competencia ni siquiera en los sectores esenciales”.
Motta señala que en la nación dominicana existen empresas que quieren incursionar en el mercado y no pueden, porque las grandes compañías lo controlan: “En cuyo sentido es necesario tener un personal con talento y capacitado”.
Según datos revisados el 42% de los estudiantes pobres concluye la educación básica, el 12% logra los 12 años de escolaridad reglamentaria y un 0.9% finaliza una carrera universitaria.
Al referirse al tema, Manuel Labrado, representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BIB), consideró que una educación pública que tenga como media dos horas de clases al día, no puede ser buena: “Otro factor es la falta de infraestructuras y la deficiente preparación de los profesores”, argumentó.
A su juicio, para mejorar la eficiencia educacional hay que hacer un esfuerzo a largo plazo, a fin de que todo el mundo aprenda a leer y escribir, que es lo más fundamental.
Entre otros elementos enfocados para el futuro inmediato de República Dominicana, está el de enfrentar el problema energético y la universalización de los servicios de salud.
Con relación al problema energético, los especialistas entienden que afecta el desarrollo, la competitividad y la generación de empleos, principalmente para los jóvenes.
En el reporte de Doing Business 2012, patrocinado por la Corporación Financiera Internacional y el Banco Mundial, en 2011 y 2012, la República Dominicana descendió tres posiciones en el ranking de países con menos facilidades para hacer negocios. Este estudio demuestra algunas de las razones por las que no es frecuente encontrar jóvenes emprendedores.
En una lista de 183 naciones, el Estado dominicano ocupaba el pasado año la posición 105, y en 2012 pasó a la 108. El último lugar, la 183, le corresponde a la República de Chad y la primera la posee Singapur, seguido de Hong Kong, Nueva Zelandia, Estados Unidos y Dinamarca, que tienen las primeras cinco.
Corrupción…
Una de las dificultades para las actuales autoridades dominicanas lo constituye la corrupción administrativa, sobre lo cual la Unidad de Inteligencia de la revista “The Economist” establece que el país aparece entre los más corruptos de América Latina.
Para muchos empresarios, locales y extranjeros, la corrupción privada y pública es el mayor problema dominicano, un reto del presente sin cuya solución el futuro luce pesaroso.
