Santiago.- El arzobispo de Santiago, monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio, clamó por el respeto a la vida de las mujeres que “mueren como moscas” en una violencia intrafamiliar, que es parte de los problemas de la desigualdad hombre-mujer.
“Pongamos nosotros una mano en nuestros labios, y sigamos proclamando la dignidad y la igualdad de todos los seres humanos, defendiendo sus vidas, como humanos que somos”, explicó el prelado católico.
De la Rosa y Carpio reveló que el pasado domingo, de nuevo en República Dominicana se proclamó aquel evangelio de Fray Antón de Montesino en el año 1511: “Una voz clama en el desierto”, decía Juan el Bautista, y el predicador dominico decía: “Una voz clama en el desierto de esta isla”; “¿No son estos indígenas almas racionales?”.
Agregó monseñor: “La voz sigue clamando hoy, repitiendo: ¿No son estas mujeres seres humanos, almas racionales? ¿No son estas almas racionales, seres humanos, los niños que son explotados, que son abusados?”
Informó el arzobispo de Santiago que la voz de Juan el Bautista sigue escuchándose en esta isla: “Y sigamos nosotros clamando, como la estatua inmensa que está en la entrada del Puerto de Santo Domingo”, concluyó el religioso durante su reflexión en el canal diario 55 de Santiago.
