El presidente del Partido Alianza por la Democracia (APD), Max Puig, afirmó este lunes que el Gobierno, en su acuerdo con la Barrick Gold, no se preocupó por las consecuencias medioambientales que podrían derivarse de la explotación del oro de la mina Pueblo Viejo, Cotuí, provincia Sánchez Ramírez.
Indicó que en las negociaciones tampoco proponen controles y fiscalización de las operaciones de la empresa, por parte del Estado y la ciudadanía y explicó que la administración de Danilo Medina solo insistió en obtener más ingresos dejando de lado todo lo referente a la preservación del medio ambiente.
En tal sentido, Puig exigió al gobierno dotar al Estado dominicano de los medios necesarios a fin de garantizar el cumplimiento de los contenidos ambientales, con el objetivo de prevenir y reparar los posibles daños.
Entiende que se debe someter a supervisión y certificación los procesos de producción, exportación y comercialización de los metales extraídos en el país por todas las empresas mineras.
