Un puntero Oxbow, considerado desde el principio como el más indicado oponente de Orb, obtuvo la oportunidad y la aprovechó ante un poco brillante ganador del Derby de Kentucky el primer sábado de mayo en Churchill Downs.
Oxbow, montado por Gary Stevens, criado en Calumet farms, fue sexto en la anterior prueba, pero tomó cargo de la pista en Pimlico asumiendo la punta y como lo presagió su entrenador, el veteranísimo D. Wayne Lukas, Orb solo tenía una oportunidad, deshacerse del sitio de salida, y no lo consiguió.
Fue claro lo incómoda que se la pusieron a Orb para moverse por dentro y Lukas llevaba 3 de los nueve partidores y el ganador del Derby de Kentucky no pudo brillar ni si siquiera en la recta final, trayecto en el que también fue molestado.
El veloz Oxbow, que fue sexto en Churchill Downs, ganó el 138 Preakness Stakes, cronometrando 157.54 para los 1,900 metros obteniendo el triunfo desde la salida.
Orb, el gran favorito, que llegó en una cuarta posición, fue molestado en la recta lejana y, además, quedó claro que el número 1 de la salida no le favoreció a la hora de avanzar impulsado por su jinete, el dominicano Joel Rosario, que venía de ganarlo partiendo del número 16 y a mayor distancia.
Orb trató de emular la hazaña de 22 ejemplares que habían ganado las dos primeras carreras, desde el año 1932. Más se quedó en los récords que solo un ejemplar, Tabasco Cat, ganó el Preaknes en 41 años partiendo de la rejilla uno.
Como cortesía del escritor hípico Luis Mena García, se ofrecen algunos datos del historial de la Triple Corona que aparecerán en su libro “La Pista Encharcada”.
El primer ejemplar en lograrlo fue Burgoo King 1932, después Bold Venture 1936, Pensive 1944, Tim Tam 1958, Carry Back 1961, Nothern Dancer 1964, Kauai King 1966, Forward Pass 1968, Majestic Prince 1969, Cañonero II 1971, Spectacular Bid 1979, Pleasant Colony 1981, Alysheba 1987, Sunday Silence 1989, Silver Charm 1997, Real Quiet 1998, Charismatic 1999, War Emblem 2002, Funny Cid 2003, Smarty Jones 2004, Big Brown 2008, y I LL Have Another 2012.
Para el próximo 8 de junio se espera que tanto Orb como Oxbow se midan en un duelo en la tercera pata de la Triple Corona, el Belmont Stakes, a efectuarse en el legendario hipódromo de Belmont, New York, en la larga distancia de 2,400 métros, la más vieja de las tres patas, que se corrió por primera vez en el año1867.
La encrucijada contra Orb
En los planes de Lukas estaba eso, con tres de las nueve entradas, preparó a Oxbow para la springtada, mientras se hacía cargo del resto Titletown Five, un potro propiedad de Green Bay Packer.
Pero también era cierto que los entrenadores rivales no estaban concediendo la carrera para Orb, no obstante que la mayoría coincidía en que Orb era el mejor del grupo.
«Orb, es un monstruo en este momento”, decía otro veterano de la Triple Corona, Bob Beffet, que admitió razones para que todo el mundo hiciera campaña para Orb, a excepción de las conexiones de los otros caballos en la carrera»,
El entrenador Baffert tenía a Govenor Charlie en la carrera (12-1) como elección para la jugada.
Lukas como Baffert llegaron a la carrera con cinco victorias Preakness y ahora con su victoria, otra en una carrera de la Triple Corona, a Lukas se le dará una ficha 14, uno más que «Sunny Jim» Fitzsimmons.
«Cualquiera que no está alentando a Orb, hay algo mentalmente mal con ellos» decía Baffert, que ha estado allí antes. Tres de sus cinco ganadores del Preakness también habían ganado el Derby, pero no fueron capaces de completar la Triple Corona con una victoria en el Belmont.
Él dice que el Preakness es el menos estresante de las tres carreras de razas.
«No hay absolutamente ninguna presión, lo creas o no, porque el caballo acaba de ganar el Derby», dijo. «Usted está volando alto y todo el mundo está entusiasmado. Usted no piensa en ello. El siguiente (el Belmont) es la presión.»
“Cómo llegar a la siguiente, puede parecer fácil. No lo es. Seis de los ocho últimos ganadores del Derby no ganó el Preakness y McGaughey es muy consciente de los peligros.
«Hay un montón de maneras en que puede perder. Cosas extrañas pueden suceder», dijo Bob Baffert, un veterano de estas lides. «Uno espera que no consiga ningún problema, que espero que se encargue a la pista, esperar que maneja el riesgo de reculada de la tierra, esperar que maneje el día. Si hace todo eso, tendría que pensar que se necesita un buen caballo bastante maldito que lo golpearía».
Ahora, a esperar la revancha.
A Orb se le puede ganar
Se pensaba que si Orb perdía la oportunidad sería de Goldencents, que no lo llevaron a la decantación en Churchill Downs y terminó 17 después de ganar el Derby de Santa Anita en abril.
Su entrenador Doug O’Neill declaró días antes que «Orb no es como un hit de una carrera. Durante todo el año ha estado súper impresionante, pero hemos visto a Goldencents que puede ser alguna de las cosas brillantes de la tarde. Si lo hace, creo que a Orb se le puede ganar.»
O’Neill ganó el Derby y el Preakness el año pasado con Other For Me (tendré otro), sólo que el potro debió ser retirado el día anterior al Belmont debido a una lesión en el tendón.
Fue Oxbow sorpresa también para el entrenador ganador del Preakness el año pasado, ejemplar que le llevó temprana ventaja desde la partida, que quizás no haga lo mismo en la revancha con Orb, que se enfrentarán el primer sábado de junio en la ruta de 2,400 metros, la distancia más sacrificada de las gemas corridas desde el año 1932.
