No me ha sorprendido en nada la actitud de la señora Arelys Reynoso, madre del estelar atleta del baloncesto Al Horford.Como expuse en la entrega anterior: “No se resiste a un pobre convertido en rico”.
Es lo que ha ocurrido con esta señora que ha maltratado a Bienvenido Carmona, un honesto periodista deportivo que durante varios años trabajó como representante en República Dominicana -a nivel de imagen y relacionista público-, de Al Horford.
Sé, aunque ahora doña Arelys lo quiera negar, que Carmona tuvo ese
desempeño profesional porque así lo dicen las publicaciones avaladas por el propio Horford. Publicaciones de las que se hicieron eco los medios noticiosos del país.
Aclaro que de este problema, que raya en la inequidad y en la ingratitud, no culpo del todo al estelar baloncestista de la NBA. Ha sido doña Arelys.
Ella, literalmente, ha cancelado a Carmona de su trabajo y hasta trata de humillarlo.
Lean esto que escribió Arelys Reynoso para justificar la cancelación (¿?) de Carmona:
“El hecho de que Alfred no tenga presencia en los medios, cuando está en República Dominicana, ya sea en entrevistas de corte humano, envuelto en planes comunitarios, etcétera, se considera un dinero que recibes como regalo. No has hecho lo que te corresponde y eso aunque no te guste que te lo diga, es la realidad”.
Es mentira
Es mucha mentira lo expuesto por la señora Reynoso de que “Carmona no ha hecho lo que le correspondía como representante de su hijo en República Dominicana”.
He sido testigo de numerosas notas enviadas por Carmona sobre el joven basquetbolista dominicano. Tantas notas que llegaron a “saturar” a los medios de comunicación.