Londres.- En un partido con un desenlance emocionante, la alemana Sabine Lisicki (23ª favorita) derrotó por 6-4, 2-6 y 9-7 a la polaca Agnieszka Radwanska (4ª) y avanzó a la final de Wimbledon, donde se medirá ante la francesa Marion Bartoli (15ª), quien en el primer turno de las semifinales se mostró muy superior y superó de manera contundente a la belga Kirsten Flipkens (20ª) por 6-1 y 6-2. Habrá nueva campeona de Grand Slam.
La jornada femenina en el All England Club fue de menor a mayor. La paridad fue la gran protagonista en el inicio del encuentro entre Agnieszka Radwanska y Sabine Lisicki, con ambas jugando bien los puntos con su servicio. Sin embargo la alemana supo aprovechar su oportunidad de quiebre en el séptimo game y sacó una luz de ventaja al ponerse 4-3 en el marcador.
Lisicki, a fuerza de tiros ganadores (19 en el primer set), fue llevando los rieles del duelo ante la polaca, que saltó a la cancha con vendas en las dos piernas a raíz del trajín de la competencia -jugó nueve sets en los últimos tres partidos-. Supo aguantar la presión en el décimo game con su servicio y puso el 6-4 en poco más de media hora de acción.
A su vez, Marion Bartoli no perdonó los nervios iniciales de Kristen Flipkens, muy errática y con un juego corto. La francesa, con un arsenal de potentes golpes, consiguió rápidamente un quiebre y pudo sortear sus problemas con el servicio (hizo tres dobles faltas en el primer set; 24 en los anteriores cinco partidos) para abrirse paso rápidamente.
Flipkens, campeona junior en Londres en 2003, no le encontró la vuelta nunca. No funcionó su revés con slice ni sus constantes subidas a la red. Poco a poco fue perdiendo el eje y se vio desbordada por todos lados por la francesa, finalista en el All England en 2007. Así, en 27 minutos y en un gran nivel, Bartoli se quedó con el set inicial por un contundente 6-1.
La intensidad de la francesa no aflojó. Siguió golpeando con solidez y marcando la diferencia ante una dubitativa Flipkens, que se mostró muy lejos del nivel que supo tener en cuartos de final ante la checa Kvitova. En un abrir y cerrar de ojos, 3-0 para Bartoli. Ni siquiera la frenó el pedido de trainer y el intento de reacción de la belga, que quebró y descontó en el marcador. La reacción de la excéntrica gala fue inmediata.
La 15ª favorita, con autoridad, terminó la obra. Un quiebre y dos games con el saque a pura jerarquía le dieron el pase a la final. Así tendrá revancha seis años después, luego de haber caído en el partido decisivo ante Venus Williams, e intentará emular a la consagración de su compatriota Amelie Mauresmo (en 2006), quien la entrena y la acompañó durante todo el torneo.
