La Paz.-El presidente boliviano, Evo Morales, aceptó este miércoles las disculpas de los países europeos que impidieron el sobrevuelo y operaciones de su avión a principios de mes, lo cual provocó que permaneciera 15 horas bloqueado en Viena, Austria.
«Aceptamos las disculpas de los cuatro países como un primer paso porque queremos continuar con las relaciones de respeto entre nuestros países, las relaciones de complementariedad y solidaridad», afirmó el gobernante en conferencia de prensa desde el Palacio Quemado, sede del Ejecutivo.
Morales recordó que el movimiento indígena, al cual representa, no es vengativo, en referencia a una posible rotura de relaciones con Francia, España, Italia y Portugal por la prohibición de sobrevuelo al FAB-001, el avión presidencial.
Al mismo tiempo, insistió en que el Estado Plurinacional se reserva el derecho de continuar con las acciones emprendidas ante organismos internacionales «para lograr una completa reparación frente a esta agresión y para que estos hechos no vuelvan a ocurrir nunca más».
El jefe de Estado recordó la flagrante violación cometida contra la soberanía de nuestros pueblos a principios de mes, cuando regresaba de Moscú, Rusia, donde participó en el Foro de Países Exportadores de Gas.
Este hecho ha sido calificado por gobiernos, organismos internacionales, movimientos sociales de acto de agresión, colonial, inamistoso e inaceptable, indicó.
Agradecemos a las organizaciones sociales de Bolivia y del mundo entero, a los organismos internacionales como la OEA (Organización de Estados Americanos) y las Naciones Unidas, agregó el estadista.
Morales destacó, principalmente, el respaldo de los presidentes de Unasur (Unión de Naciones Suramericanas), Mercosur (Mercado Común del Sur), Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), el ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) y de los Países No Alineados.
Valoramos la unidad de nuestra región y su solidaridad, que ha sido ejemplar en todo el mundo. Condenamos las acciones de Estados Unidos contra sus propios ciudadanos, contra sus aliados de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y contra el mundo entero, insistió.
«Aceptamos las disculpas como un primer paso porque intentamos mantener relaciones de respeto entre nuestros países, relaciones de complementariedad y de solidaridad. En coordinación con las cancillerías, se ha acordado el retorno de nuestros embajadores», remarcó el presidente.
«Pretendemos que estos hechos no vuelvan a ocurrir nunca más. Y no guardo rencor ni resentimiento, pero estoy mucho más convencido que este hecho nos ha comprometido a todo el mundo. Y es tan importante la defensa de la dignidad de nuestros pueblos», finalizó el mandatario.
