Población no está preparada para auxiliar en desastres

Son muchas las catástrofes que las ciudadanas y ciudadanos de la República Dominicana han tenido que superar, especialmente aquellas provocadas por la furia de la naturaleza, así como por accidentes de tránsito y siniestros de gran envergadura.
 
El país no sólo es vulnerable por su posición geográfica, condiciones económicas y ambientales, sino por la falta de herramientas y documentación escrita en materia de prevención y rescate.
 
En ese aspecto, las tormentas Noel y Olga, las cuales causaron estragos en diciembre del año 2007, evidenciaron que ni las autoridades ni la población cuentan con la preparación y equipos para dar respuestas; pero lo más preocupante es que la mayoría de las asistencias son desarrolladas de manera improvisadas.
 
Otra muestra de esa situación es que gran parte de las personas involucradas en accidentes de tránsito fallecen por no recibir ayudas rutinarias al momento de producirse un choque, debido a que se desconocen  las técnicas de primeros auxilios. De igual forma sucede con las víctimas por sofocación y ahogamiento cada año.
 
Encuestas
 
Pese a las amplias experiencias en desastres atmosféricos y otros hechos, podríamos asegurar que el 95% de la población carece de preparación técnica para ofrecer ayuda en caso de emergencia y salvamento.
 
Durante un sondeo realizado por este multimedios DominicanosHoy a unos 50 estudiantes universitarios de las diferentes facultades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), solo cinco sabían ofrecer ayuda de primeros auxilios. Lo lamentable es que la mayoría de esos bachilleres están relacionados a carreras afines a la salud.
 
De igual manera, se efectuó una medición con habitantes pertenecientes a los sectores de la parte alta en el Distrito Nacional, específicamente en Cristo Rey, Capotillo, Simón Bolívar, Villa Agrícola y Luperón y los resultados no fueron satisfactorios, ya que de 50 entrevistados solo uno manifestó que sabía aplicar una o dos pericias de socorros.
 
Estas barriadas de la capital de Santo Domingo, así como las autovías turísticas, son las más vulnerables y es casi imposible recibir asistencia en caso de algún suceso.
 
En ese sentido, el Senado de la República, preocupado por el aumento de las víctimas en carreteras, discutió en los primeros meses del presente año una propuesta con las principales empresas telefónicas Claro-Codetel y Orange Dominicana, para que amplíen su cobertura de señal en algunos corredores turísticos y localidades, ya que los usuarios se quejan de frecuentes inconvenientes en esas zonas, por la falta de conexión, específicamente cuando ocurre un caso de los antes mencionados.
 
Cuerpo de Bomberos
 
El general Oscar Guillermo García, jefe del Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional, manifestó que tiene la misma preocupación y que la ciudadanía debe involucrarse más: “Estamos llevando charlas con nuestros técnicos y especialista médicos a la gente, por temor a que no sepan qué hacer en un momento de emergencia”.
 
García expuso, además, que por tales motivos vienen desarrollando encuentros y exhibiciones sobre cómo actuar en caso de un incendio o terremoto en las comunidades, escuelas, universidades, así como en los campamentos de veranos.
 
El jefe de los bomberos del Distrito Nacional señaló que esa institución día tras día realiza supervisiones en las empresas y establecimientos comerciales, para que en caso de acontecimiento de tal naturaleza se tomen las precauciones de rigor.
 
Pese a la historial indeleble y experiencias acumuladas, los más de 10 millones de habitantes que posee la República Dominicana se encuentran incapacitados para actuar en caso de una catástrofe, sin importar su magnitud, lo que debe llamar la atención de las autoridades gubernamentales, a fin de que en las escuelas, universidades y empresas privadas y públicas, la población pueda recibir talleres sobre qué hacer en situaciones de este tipo.
 
Como nación, es preciso que nos veamos en el espejo de la hermana República de Haití y tomar como ejemplo las imágenes desgarradoras provocadas por el terremoto de enero del 2010, cuando esa parte de la media isla, perdió miles de ciudadanos por no contar con preparación suficiente para ofrecer ayuda luego del sismo, así como en otras circunstancias.
 
 
 

Compartir esta publicación:

WhatsApp
Facebook
X
LinkedIn
Pinterest

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *