Nueva York.- La interrogante más grande que enfrentan los Yanquis de Nueva York esta postemporada es si ellos se van a quedar con el destacado segunda base Robinson Canó o lo perderán en la agencia libre.
Luce improbable que la respuesta sea respondida rápidamente.
Canó, el mejor bateador de los Yanquis y cinco veces en juego de estrellas, dijo que no se apresurará.
“Quiero tomarme mi tiempo, ir de vacaciones y relajarme”, señaló Canó. “Luego quiero sentarme con mi familia y decidir qué vamos a hacer”.
Se espera que Canó atraiga el más lucrativo contrato jamás dado a un segunda base.
Actualmente, Ian Kinsler, de los Vigilantes de Texas es el segunda base mejor pagado, habiendo firmado un contrato de cinco años por US$75 millones antes de esta temporada.
Los Medias Rojas de Boston también le dieron esta temporada al segunda base Dustin Pedroia una extensión que hace un paquete de 110 millones de dólares por ocho años.
Se espera que Canó busque un contrato de US$20 millones por temporada por entre siete y 10 años.
