Productos carecerían de beneficio para los SII

Un estudio sugiere que, cuando se comparan con los productos lácteos sin probióticos, los productos lácteos con probióticos podrían carecer de beneficio para los síntomas del síndrome del intestino irritable (SII). Sencillamente, no se halló ninguna diferencia significativa entre los productos con y sin probióticos.
 
El SII puede ser llamado como colon espástico, colitis mucosa, colitis espástica, estómago nervioso, o colon irritable. El SII es un trastorno funcional del intestino, en el cual las condiciones del intestino parecen normales, pero no funciona normalmente. El SII es bastante común y representa entre el 20 y el 50 % de las visitas a los gastroenterólogos (médicos que diagnostican y tratan los problemas digestivos). Los síntomas más frecuentes son dolor abdominal bajo, hinchazón asociada con la alteración de los hábitos intestinales (estreñimiento y/o diarrea) y malestar abdominal que se alivia al defecar.
 
La mayoría de las personas pueden controlar sus síntomas con la dieta, manejo del estrés, modificación de estilo de vida y medicamentos recetados. Pero para algunos el SII puede ser incapacitante. Estas personas pueden ser incapaces de trabajar, asistir a eventos sociales, o incluso viajar distancias cortas debido a la urgencia de defecar (eliminar las heces) y el dolor en el colon. El SII comúnmente comienza entre los 20 y 30 años de edad, y es dos veces más común en mujeres que en hombres. Se estima que entre el 10% y el 20% de la población lo tiene y que hasta el 70% de las personas que sufren de SII no está recibiendo atención médica para tratar sus síntomas.
 
Los probióticos son bacterias beneficiosas (a veces llamadas “bacterias buenas” o “gérmenes amigables”) que ayudan a mantener la salud del tracto intestinal y ayudan en la digestión. También ayudan a mantener bajo control a organismos potencialmente perjudiciales en el intestino (bacterias y hongos dañinos). La mayoría de los probióticos provienen de los alimentos, sobre todo los productos lácteos, especialmente los que contienen cultivos, como el yogur o yogurt. Los probióticos se pueden consumir en cápsulas, comprimidos, polvos, bebidas, yogures y otros alimentos. (Sigue…)

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