Se desplegará bajo las aguas de la costa este norteamericana para recoger datos y podrían ayudar a mejorar los pronósticos de intensidad de las tormentas durante la temporada de huracanes.
Es un proyecto liderado por la agencia estatal
NOAA y el Sistema Integrado de Observación del Océano, que distribuirá entre 12 y 16 vehículos robóticos submarinos autónomos, también conocidos como ‘Gliders’, desde Nueva Escocia hasta Georgia.
