El crecimiento económico de China se recuperó ligeramente en el segundo trimestre debido a que una explosión de estímulo del Gobierno rindió frutos, pero los analistas dijeron que Pekín probablemente tendrá que ofrecer más apoyo para cumplir con su meta de crecimiento anual en momentos en que el mercado inmobiliario se ralentiza.
Los analistas se mantienen cautelosos sobre las perspectivas económicas, e hicieron notar que el repunte en el crecimiento fue impulsado más por el apoyo del Gobierno que por una recuperación natural, como lo demuestra un sorprendente aumento en junio del crédito ofrecido por los bancos controlados por el Estado.
Muchos creen que la desaceleración del sector inmobiliario representa el mayor riesgo para la economía en el segundo semestre del año, por lo que podría dictar si Pekín se apega a un despliegue constante de medidas modestas de estímulo o si considera una acción más agresiva como los recortes de las tasas de interés.
«La recuperación es muy dependiente del apoyo del Gobierno. Así que creo que el Gobierno puede optar por tolerar un crecimiento menor u ofrecer más estímulo para lograr su objetivo de crecimiento», dijo Chang Jian, analista de Barclays Capital en Hong Kong.
«El mayor riesgo (para la economía) en el segundo semestre es una corrección (del mercado) de propiedades y los riesgos financieros relacionados», agregó.
La economía china creció un 7,5 por ciento en abril-junio respecto al año anterior, dijo la oficina de estadísticas el miércoles, justo por delante de un pronóstico promedio de un 7,4 por ciento obtenido en un sondeo de Reuters.
Una serie de medidas de apoyo ayudaron a elevar el ritmo desde un mínimo en 18 meses de un 7,4 por ciento en el primer trimestre, y la inversión en infraestructura y manufactura relacionada compensaron el lastre de la debilidad de las exportaciones y el enfriamiento del mercado inmobiliario.
Las medidas de estímulo han incluido fuertes alzas del crédito bancario, la reducción de la cantidad de efectivo que algunos bancos tienen que mantener como reservas e instruir a los gobiernos regionales para que aceleren sus gastos y apresuren la construcción de ferrocarriles y viviendas públicas.
