El presidente sirio, Bashar al-Assad, quien asumió un nuevo mandato este miércoles, dijo que los países árabes y occidentales que han apoyado el «terrorismo» pagarán un «alto precio» y que combatiría a los insurgentes hasta que se restaure la seguridad en todo el país.
«Pronto veremos que los países árabes, regionales y occidentales que apoyaron el terrorismo pagarán un alto precio», dijo a sus seguidores en el palacio presidencial.
Assad, apoyado por Rusia e Irán, ha desafiado las peticiones realizadas por los países occidentales de dejar el poder a raíz de un conflicto que comenzó en 2011 con protestas contra su Gobierno antes de derivar en una guerra en la que han muerto al menos 170.000 personas.
