El británico cuestionó la nacionalidad de Rosberg, que se mostró entusiasmado con su selección
El jefe del equipo Mercedes, Toto Wolff, considera que los cruces de palabras entre Lewis Hamilton y Nico Rosberg son una broma y cree que es una manera de desestabilizarse entre ellos para vencerse en las próximas carreras. Hamilton cuestionó el patriotismo de Rosberg, pero ha demostrado en el mundial de futbol que apoya a su país, Alemania.
Toto Wolff quiere olvidarse de las batallas internas entre Lewis Hamilton y Nico Rosberg. Los últimos cruces de palabras entre ambos pilotos cuestionaban la nacionalidad del piloto alemán, aunque Wolff opinó que es un juego para desestabilizarse entre ellos.
Hamilton argumentó que su compañero de equipo no se siente alemán, ya que su padre es finlandés y su residencia está en Mónaco. «En realidad, no es su carrera de casa», dijo el británico en la que sí que era su carrera local, en Silverstone.
Rosberg no se quedó callado y, de hecho, durante el transcurso de la fase final del mundial de futbol ha estado muy activo en las redes sociales para apoyar a la selección alemana. «Me considero 100% alemán», dijo el líder del mundial, que llevará un casco homenajeando a los campeones del mundo de futbol.
Wolff cree que nos encontramos más en una batalla interna para desestabilizarse en la lucha por el campeonato que en una verdadera discusión por la nacionalidad de un piloto. «Era una broma. Los comentarios de Hamilton no se reprodujeron en la forma en la que los dijo. Están peleando por el mundial, así que es normal que haya situaciones que sean menos espectaculares en realidad de lo que parecen de cara al público», dijo a DPA.
La presión de los medios de comunicación en la Fórmula 1 es muy grande, por lo que cualquier comentario se puede tergiversar y dejar en evidencia a los pilotos. «La Fórmula 1 tiene una presencia mediática enorme y, por eso, si algo suena polémico se multiplica el efecto. En ese caso, podría crearse una situación que sea imposible de parar. Lo importante para nosotros fue hablarlo de una forma muy transparente. Se resolvió todo muy rápido», contó Wolff.
En referencia a la lucha por el mundial, la diferencia se redujo a cuatro puntos tras el Gran Premio de Gran Bretaña y la ventaja psicológica de Rosberg respecto a Hamilton parece haberse esfumado. «Es casi un nuevo comienzo en esta segunda parte de la temporada y será una batalla muy ajustada entre nosotros», dijo Hamilton ayer.
No obstante, el jefe del equipo Mercedes considera que ambos pilotos son muy fuertes psicológicamente, por lo que ve un favorito para ganar las próximas carreras. «Los dos son increíblemente fuertes a nivel mental. Cada vez que hablamos sobre alguno de ellos y de lo bien que le está yendo, la cosa cambia y se sitúa de parte del otro. Por esta razón, es difícil ver un patrón», concluyó.
