A menudos tenemos que realizar viajes o pequeñas escapadas y no solemos ir preparados para posibles trastornos de salud. Quizás llevemos algunos medicamentos convencionales para las heridas, inflamaciones o dolores, pero su acción será limitada y se centrarán sólo en los síntomas.
En este artículo destacamos cuáles son los suplementos naturales que deberían formar parte de tu botiquín de viaje, no sólo para tratar múltiples enfermedades sino también para prevenirlas o empezarlos a tomar al notar los primeros síntomas.
Propóleo
El propóleo es un producto natural derivado de las abejas, quienes lo utilizan para recubrir las paredes de los panales con el fin de de mantenerlos libres de bacterias, hongos y otros invasores.
¿Para qué sirve?
Reduce el dolor y las inflamaciones
Tiene propiedades antialérgicas
Actúa como analgésico cicatrizante
Aumenta las defensas frente a las infecciones, especialmente en otitis, laringitis, conjuntivitis y las de tipo respiratorio y urinario
Es un poderoso antioxidante y remineralizante
Lo tomaremos en tintura o en extracto de la siguiente manera:
Como preventivo tomaremos quince gotas en un vaso de agua tres veces al día, antes de las comidas
En casos agudos tomaremos cinco gotas directamente debajo de la lengua cada hora. Iremos espaciando las tomas a medida que notemos mejoría.
También se puede aplicar directamente sobre la piel.
Árnica
Esta planta es la más adecuada para tratar todo tipo de golpes y traumatismos en su fase aguda y crónica. Ante cualquier contusión aplicaremos directamente una crema o gel natural a base de árnica montana, una planta con grandes propiedades antiinflamatorias.
Si el traumatismo es importante recomendamos tomar también el árnica oralmente, por medio de un jarabe, comprimidos o bien homeopatía, con el remedio Arnica 15 CH. Tomaremos tres gránulos bajo la lengua tres veces al día, separados de las comidas, bebidas y sabores fuertes y mentolados (incluso de chicles o pasta de dientes).
http://mejorconsalud.com/prepara-tu-botiquin-natural-para-viajar/
