El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, y su par iraní, Mohammad Javad Zarif, se reunieron por dos horas en Ginebra en una nueva ronda de conversaciones nucleares con las que se busca acercar a las partes antes de la fecha límite del 31 de marzo para lograr un acuerdo político.
La reunión incluyó por primera vez al Secretario de Energía estadounidense, Ernest Moniz, y al jefe nuclear iraní, Ali Akbar Salehi, quienes pasaron buena parte del día negociando por separado detalles técnicos del programa nuclear de Teherán.
Las conversaciones se reanudarán el lunes, antes de que Kerry vuelva a Washington.
Zarif dijo a la prensa estatal iraní que las reuniones de nivel medio produjeron «buenas discusiones pero no acuerdos» y destacó que se mantienen algunas diferencias entre las partes.
«La diferencia fundamental, desde mi punto de vista, es psicológica. Algunos países occidentales, en particular Estados Unidos, ven las sanciones como un activo, como una forma de presionar a Irán. Mientras mantengan ese pensamiento va a ser muy difícil lograr un acuerdo», destacó.
Zarif agregó que la presencia de Hossein Fereydoon, hermano y colaborador del líder iraní Hassan Rouhani, muestra una mejor «coordinación con el presidente».
Las conversaciones fueron a puertas cerradas y no hubo fotografías protocolares ni la posibilidad de que la prensa cubra el encuentro.
Las negociaciones entre Irán y las potencias -Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Rusia y China- alcanzaron un punto sensible en el que se mantienen las diferencias, principalmente respecto al proceso de enriquecimiento de uranio de la república islámica y el ritmo de levantamiento de las sanciones.
