Madre Tierra, nadie ajeno…

Madre de los mil nombres,  Gaia, Madre Tierra, Pacha-Mama, Venus o Diosa-Madre, Madre de todos, la moderna arqueología ha descubierto su presencia como Diosa de la Humanidad, desde los primeros tiempos, que se extiende por toda Europa, Asia, África, Australia, América.
 
Vale la pena recordar en este Día Internacional de la Madre Tierra esa necesidad de nuestro planeta, con el que todas y todos estamos comprometidos. Ernest Hemingway escribió en su  gran libro “Por quién doblan las campanas”, aquel texto de John Donne que reza: “Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti”.
 
Y la Diosa-Madre está doblando por cada quien. El cambio climático no es un problema lejano; sus afectaciones tocan las vidas de comunidades enteras, animales y seres humanos de todo el orbe. Sí, el mundo necesita un cambio profundo.
 
Urge plantearnos metas inmediatas para la causa  medioambiental. El crecimiento económico y la sostenibilidad van de la mano, como afirman los especialistas en el tema. Los líderes mundiales han asumido cientos de acuerdos, el tema de no invertir en combustibles fósiles sino en las energías renovables se abre paso…
 
Este 22 de abril expone una encrucijada que marca momentos que trascienden a simples iniciativas. Algunos daños son irreversibles; otros aun pueden tener remedio. La conciencia grita, la destrucción de la capa de ozono; efecto invernadero; lluvias ácidas; deforestación; contaminación de residuos industriales y aguas negras y tantos daños colaterales más, recuerdan que la alerta es mundial, una amenaza ante la cual aun pueden enfrentarse “sus peores efectos” con acuerdos globales vinculantes. La casa de todos se tambalea;  2014 fue el año más caluroso que se ha registrado;  las tormentas más fuertes, las sequías más profundas y las temporadas de incendios más largas.
 
Barack Omaba dijo que el cambio climático ya no se puede negar, ni ignorar. Afirmó que el mundo está mirando a Estados Unidos para que asuma el liderazgo en esto. “Y es lo que estamos haciendo”, señaló el líder del país más poderoso  del planeta. A ellos, al sur profundo, a quienes habitan los más intrincados sitios del Amazona le atañe lo que reescribió Hemingway de Donne y reiteramos en esta fecha: “Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra…”.

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