Todas las mujeres queremos tener una “cintura de avispa” como se dice popularmente. También nos gustaría que esas curvas fueran armónicas en relación a las caderas o al busto. En el caso de los hombres, una cintura firme y sin grasa es sinónimo de equilibrio estético para sus proporciones masculinas. En este artículo podrás saber cómo moldear la cintura y verte espléndido en poco tiempo.
Cintura femenina, cintura varonil
Como ya se ha dicho anteriormente, hay diferencias físicas en esa zona según se trate de una mujer o un hombre. Eso no quiere decir que ambos sexos no quieran lucir una linda cintura, a su manera. Se trata de una de las partes del cuerpo donde más grasa se acumula si no hacemos ejercicio, si nos la pasamos todo el día sentado o si comemos demasiado.
A veces es difícil lograr una cintura atractiva o, mejor dicho, “bien moldeada”. Si el abdomen está grasoso y flácido, nunca se lucirá como corresponde. Por lo tanto, es bueno llevar a cabo un plan integral para disminuir la cintura, pero también hacer hincapié en el torso y en las caderas. De esta manera, lograremos un conjunto armónico.
Si tienes grasa acumulada en el estómago y alrededores, seguro presentas los llamados “michelines”. Pero no te preocupes, porque estos 4 aspectos te ayudarán a tener la cintura fina o acorde a tu cuerpo:
Alimentación
Es la base para cualquier tratamiento que realicemos, no importa cual sea nuestro objetivo. Si llevas una dieta equilibrada tu vientre no se inflamará ni se llenará de grasas. Lo más recomendable es que bebas muchos zumos de frutas y vegetales fresco (hechos por ti, no comprados). Lo más importante es que comas sano y que elimines todo lo que hincha, como:
Harinas blancas
Azúcares, fritos
Lácteos
Embutidos
Bollería
Empanados
¿Qué opciones te quedan? ¡Una gran cantidad! ¡Puedes preparar millones de recetas con los siguientes ingredientes!
Frutas
Verduras
Legumbres
Frutos secos
Harinas y azúcares integrales
Carnes magras
No te olvides del agua: por lo menos 2 litros por día.
Masajes
Ciertos tipos de masajes son buenos para reducir la cintura, como es el caso de la mesoterapia o el drenaje linfático. Aunque no tomes una sesión de masajes reductivos o estéticos, también los descontracturantes te pueden ayudar. ¿Por qué? Porque te relajan y reducen tus niveles de estrés, ansiedad, nervios, etc. Si estás más tranquilo, comerás menos y la grasa no se depositará en tu estómago. Y, además, te sentirás mucho mejor, renovado y con la voluntad de seguir adelante en lo que emprendas.
