Hombres palestinos armados con cuchillos y una pistola mataron el martes al menos a tres personas e hirieron a varias más en una serie de ataques en Jerusalén y un barrio de Tel Aviv, dijo la policía, en un «día de la ira» declarado por grupos palestinos.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, llamó a una reunión de Gabinete a las 1200 GMT para discutir lo que la policía dijo que serían nuevos planes operacionales.
Funcionarios afirmaron que el ministro de Seguridad Pública israelí está considerando sellar barrios palestinos en Jerusalén Oriental, hogar de mucho de los atacantes de las últimas dos semanas.
A diferencia de los de Cisjordania, los palestinos en Jerusalén Oriental pueden viajar sin restricciones dentro de Israel. El Estado judío anexó Jerusalén Oriental tras una guerra en 1967, en una acción que no es reconocida internacionalmente.
Dos palestinos dispararon y apuñalaron a pasajeros en un autobús en Jerusalén, matando a dos e hiriendo a cuatro, dijo la policía. Uno de los atacantes murió, informó el portavoz de un servicio de ambulancias, mientras que el otro fue capturado.
«No sabemos qué hacer, o dónde caminar», dijo a los periodistas Avi Shemesh, testigo del ataque. «Odian a Israel y necesitan ser eliminados», agregó.
Minutos después, otro palestino estrelló su automóvil contra una parada de autobús en el centro de Jerusalén, luego salió y comenzó a apuñalar a los peatones, matando a uno e hiriendo a seis, dijo la policía, que agregó que el atacante fue «neutralizado», sin dar más detalles.
Siete israelíes y 27 palestinos, entre ellos nueve presuntos atacantes y ocho niños, han muerto en casi dos semanas de ataques en la calle y operaciones de seguridad.
