Las bolsas de Asia saltaban a máximos en dos meses este jueves y el dólar luchaba cerca de mínimos en varias semanas después de que unos débiles datos económicos de Estados Unidos aumentaron las expectativas de que la Reserva Federal retrasará un alza de las tasas de interés.
El índice MSCI de acciones asiáticas fuera de Japón avanzaba un 1,9 por ciento a su nivel más alto desde mediados de agosto.
Las acciones en Australia sumaban un 0,7 por ciento. El referencial surcoreano KOSPI trepaba un 1,2 por ciento y el índice compuesto de Shanghái ganaba un 1,4 por ciento ante la esperanza de que Pekín podría anunciar medidas adicionales para apuntalar a la economía.
«Parece que hay considerables expectativas de nuevas medidas de estímulo económico, que podrían mitigar algunas de las presiones deflacionarias», dijo Gerry Alfonso, analista de Shenwan Hongyuan Securities.
En Japón, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio recortó unas pérdidas iniciales y ganó un 1,2 por ciento.
En Wall Street el miércoles, el Dow Jones perdió un 0,9 por ciento y el S&P 500 restó un 0,5 por ciento por un débil pronóstico de utilidades de Wal-Mart y las ganancias decepcionantes de los bancos.
Las ventas minoristas en Estados Unidos apenas subieron en septiembre y los precios al productor registraron su mayor declive en ocho meses, lo que planteó más dudas respecto a si la Fed subirá o no las tasas de interés este año.
Frente a la moneda japonesa, el dólar operaba a 119,01 yenes tras tocar un mínimo en cinco semanas de 118,56 unidades. El euro cotizaba cerca de un máximo en siete semanas de 1,1489 dólares.
El índice dólar, que sigue el desempeño de la moneda estadounidense contra una canasta de seis divisas importantes, operaba cerca de 93,845, su nivel más bajo desde finales de agosto.
En los mercados de materias primas, los futuros del petróleo en Estados Unidos bajaban un 0,3 por ciento a 46,51 dólares por barril, aunque la debilidad del dólar ayudaba a frenar su declive.
El crudo Brent de Londres exhibía un desempeño un poco mejor, subiendo un 0,2 por ciento, a 49,30 dólares por barril.
