Remedios caseros para la distensión abdominal

Se trata de una condición más que molesta. La sensación más frecuente es de “tener el estómago lleno”. Sin embargo, no es por la comida, sino por la acumulación de gases en el intestino delgado.
 
Por ello el vientre se hincha. Hay también otros síntomas relacionados a este problema. Si lo estás sufriendo, no te preocupes. En el siguiente artículo te daremos algunos consejos y remedios caseros para la distensión abdominal.
 
¿Qué produce y causa la distensión abdominal?
Además de la acumulación de gases, hay otros factores que pueden provocar distensión en el abdomen. Entre ellos destacan:
 
Estreñimiento
Anorexia
Úlceras pépticas
Ansiedad
Tabaquismo
Comer en exceso
Retención de líquidos
Menopausia
Síndrome premenstrual
Indigestión
Síndrome de colon irritable
Muchas veces la inflamación abdominal está acompañada de otros síntomas como, por ejemplo:
 
Diarrea
Eructos
Calambres
Dolor en la espalda baja
Dificultad para respirar
Dolor abdominal
Ver también: 5 hábitos poco saludables que provocan indigestión y reflujo ácido
 
Tips para evitar la distensión abdominal
 
Para poder reducir los signos y gozar de una buena salud digestiva es preciso cambiar ciertos hábitos a la hora de comer. Algunas recomendaciones son:
 
Presta atención a cómo te alimentas
Existen algunos alimentos que pueden aumentar la cantidad de gases en el intestino. Es preciso que reduzcas la ingesta de:
 
Frijoles
Quesos
Refrescos
Coles
Fritos
Salchichas
Atún
Tomates
Cerveza
Descarta no tener alergia o intolerancia a ciertos alimentos
Leche descremada
 
Una de las razones por las cuales muchas personas padecen de vientre hinchado es porque son alérgicos o intolerantes a ingredientes, platillos o comidas, entre las que destacan:
 
Gluten y trigo
Lactosa
Huevos
Fructosa
No tragues aire ni gases
Uno de los mejores consejos para evitar la distensión abdominal es no beber con bombilla (pajilla, sorbete o como le digas).
 
También sería bueno que no masticaras gomas o chicles y que comieras despacio. ¡Tampoco hables mientras estás comiendo!
 
Come poco varias veces
Seguro que así te sentirás más aliviado que si optas por una ingesta abundante por las noches (por ejemplo). Es mejor comer las mismas calorías divididas en mayores colaciones que en una sola.
 
No olvides masticar bien los alimentos.
 
Elimina el gas
 
Esto puede ser un problema si estás en el trabajo o también en casa pero siempre encontrarás un sitio aislado para dejar salir lo que te está molestando. De esta manera evitarás mayor hinchazón, cólicos o calambres.
 
Para evitar los eructos puedes comenzar tus comidas con algo amargo como, por ejemplo, unas hojas de radicheta o rúcula. De esta manera el ácido estomacal estará menos alterado al recibir los alimentos.
 
Los mejores remedios para la distensión abdominal
Puedes seguir los anteriores consejos y también aprovechar las bondades de ciertos alimentos que te ayudarán a revertir la situación.
 
Plátanos
 
Esta fruta es una gran fuente de fibras y, además, ayuda a reducir los gases y la hinchazón en el estómago e intestinos. Como contiene potasio también ayuda a equilibrar los líquidos que se acumulan en el cuerpo.
 
No comas más de uno al día (en lo posible, crudo).
 
Té de limón
El agua caliente te ayudará a eliminar toxinas del organismo y a mantenerlo hidratado. El limón es rico en vitaminas B y C así como en varios nutrientes (entre ellos calcio, fósforo y magnesio).
 
El ácido de este fruto estimula al descomposición de los alimentos. Para aprovechar las bondades de ambos tienes que consumir un té de limón en ayunas todas las mañanas.
 
Anís
 
Tiene propiedades antiespasmódicas y carminativas, que relajan el tracto digestivo y ayudan a expulsar los gases acumulados, respectivamente. Beber un té de anís es la mejor opción para reducir la hinchazón abdominal.
 
Semillas de hinojo
Son eficaces para tratar todo tipo de problemas digestivos. En el caso de la distensión abdominal la reducen notablemente. Esto se debe a sus propiedades antimicrobianas, diuréticas y carminativas.
 
Relajan los espasmos musculares del tracto digestivo. Solo tienes que masticar un puñado de estas semillas luego de las comidas. Otra opción es preparar un té.
 
Ingredientes
1 cucharada de semillas de hinojo (10 g)
1 taza de agua (250 ml)
Preparación
Calienta el agua y, cuando llegue a ebullición, añade la cucharada de hinojo y deja que se realice la decocción durante 10 minutos.
Retira del fuego, tapa y deja reposar 10 minutos más.
Filtra y bebe.
Puedes consumir hasta 3 tazas al día.
 
Aceite esencial de menta
En realidad las hojas de menta también sirven, porque aportan sus propiedades antiespasmódicas para el músculo digestivo. Sin embargo, el aceite esencial puede ser más eficaz.
 
La menta tiene la capacidad de aliviar los calambres y mejorar las funciones biliares, digestivas e intestinales. A su vez reduce la flatulencia. Puedes mascar hojas de menta varias veces al día o preparar un té de menta.
 
Ingredientes
1 cucharada de hojas de menta (10 g)
1 taza de agua (250 ml)
Preparación:
Calienta el agua y, cuando llegue a ebullición, añade la cucharada de menta y permite que infusione durante 10 minutos.
Retira del fuego y deja reposar 15 minutos más.
Filtra, endulza con miel y bebe.
Puedes consumir hasta 3 tazas al día.
 
Jengibre
Esta raíz es popular por sus habilidades para reducir la hinchazón y los gases gracias a sus ingredientes activos. Existen diversas maneras de consumir y disfrutar las propiedades del jengibre:
 
Rallado en ensaladas, sopas, cremas o salsas.
En polvo en té, infusiones, licuados, zumos.
En cápsulas que se compran en las tiendas naturistas.
Te recomendamos leer: Limpia el hígado y fortalece tus defensas con té de jengibre
 
Té de manzanilla
Esta bonita flor silvestre tiene muchas propiedades para mejorar nuestra salud digestiva (incluyendo la distensión). La manzanilla tiene propiedades antiinflamatorias y antiespasmódicas para calmar los síntomas y también sirve para reducir la acidez estomacal.
 
Prepara una infusión para aprovechar sus beneficios.
 
Ingredientes
1 cucharada de flores de manzanilla (también puede ser una bolsita o saquito) (10 g)
1 taza de agua (250 ml)
Preparación:
Hierve el agua y echa la manzanilla.
Deja infusionar unos minutos.
Endulza al gusto y bebe.

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