Ejército iraquí recupera Ramadi, primera gran victoria sobre EI

El ejército de Irak declaró la victoria sobre las milicias de Estado Islámico en una capital provincial al oeste de Bagdad, en el primer triunfo importante para las fuerzas entrenadas por Estados Unidos desde que fracasaron en ponerle freno al avance de EI hace 18 meses.
 
La captura de Ramadi, capital de la provincia predominantemente suní de Anbar en el valle del Éufrates, priva a EI de su mayor conquista en 2015.
 
Los combatientes de Estado Islámico capturaron Ramadi en mayo luego de que las tropas gubernamentales abandonaron la ciudad, en una derrota que llevó a Estados Unidos a estudiar seriamente su estrategia de guerra aérea contra los milicianos.
 
Después de rodear a la ciudad durante semanas, las fuerzas militares iraquíes lanzaron una campaña para recuperarla la semana pasada y el domingo llevaron a cabo el asalto final para tomar el control del complejo de edificios gubernamentales.
 
«Al controlar el complejo, eso significa que los hemos derrotados en Ramadi», afirmó Sabah al-Numani, un portavoz de la fuerza que lidera el combate por el lado del Gobierno. «El próximo paso es acabar con los focos de resistencia que pueda haber aquí o allá en la ciudad», agregó.
 
La televisión estatal emitió imágenes de tropas, vehículos blindados y tanques avanzando a través de las calles de Ramadi en medio de montañas de escombros y casas derrumbadas. Algunos barrios parecían haber sido completamente destruidos por el avance.
 
También se vieron por televisión festejos nocturnos en ciudades predominantemente chiíes al sur de Bagdad por la victoria en Anbar, con gente bailando en las calles y agitando banderas iraquíes.
 
Hasta el momento no hay una cifra oficial de muertos por la batalla. El Gobierno dice que la mayoría de los civiles pudo evacuar antes de lanzarse el asalto final.
 
En junio de 2014, EI capturó una tercera parte del territorio iraquí e instauró un «califato» para regir sobre todos los musulmanes del territorio tomado tanto en Irak como en Siria, realizando asesinatos masivos e imponiendo una forma excesivamente severa del Islam.
 
El ascenso del grupo fue impulsado por el precipitado colapso del ejército iraquí, que abandonó ciudad tras ciudad, dejando flotas de vehículos militares y otras clases de armamentos en manos de los combatientes. Desde entonces, la batalla contra EI en ambos países ha convocado a la mayoría de las potencias mundiales y regionales.
 
Una coalición liderada por Estados Unidos está realizando una campaña aérea contra Estado Islámico, pero uno de los mayores desafíos sigue siendo la reconstrucción del ejército iraquí hasta un punto en el que pudiera recapturar y conservar territorio.
 
En batallas previas, incluída la recaptura de Tikrit -donde nació Saddam Hussein- en abril, el Gobierno iraquí requirió la ayuda de milicias chiíes respaldadas por Irán para el combate en terreno. Su propio ejército sólo tuvo un rol de apoyo.
 
Ramadi es la primera gran ciudad recuperada por el Ejército mismo, sin ayuda de las milicias, que se mantuvieron al margen de los enfrentamientos para evitar tensiones sectarias con la población mayoritariamente suní.
 
El Gobierno dijo que el próximo objetivo tras Ramadi sería la ciudad de Mosul, en el norte del país, el mayor centro poblado en manos de Estado Islámico tanto en Irak como en Siria.

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