Un atacante suicida talibán mató el lunes al menos a una persona y dejó 13 heridos en un atentado en una carretera en las inmediaciones de una escuela, cerca del aeropuerto de Kabul, informaron funcionarios de la capital afgana, apenas dos semanas después de un importante ataque talibán en la ciudad.
La policía dijo que el objetivo de la bomba parecía ser una camioneta blanca, similar a la que suelen usar los contratistas de seguridad en Afganistán. El vehículo fue parcialmente destruido por la explosión.
El jefe de policía de Kabul, Abdul Rahman Rahimi, dijo que una persona había muerto y trece habían resultado heridas, entre ellas tres mujeres. Además, añadió que el objetivo del ataque, perpetrado en un área poblada mayoritariamente por civiles, había sido generar miedo entre los afganos.
«Los enemigos de la humanidad detonaron un coche bomba suicida enfrente de una madrasa donde se encontraban niños estudiando el Corán y estudios islámicos. Esto muestra que son enemigos de las mezquitas, de Dios y del Corán», lamentó.
Un minibús también fue destruido por la explosión, que destrozó las ventanas de tiendas cercanas y extendió escombros por la calle.
El ataque, el último de una serie de atentados suicidas, se produjo un día después de que el alto mando del ejército de Pakistán, el general Raheel Sharif, visitara Kabul para mantener conversaciones destinadas a reanudar el proceso de paz con los talibanes.
El portavoz principal de los talibanes, Zabihullah Mujahid, dijo en Twitter que el ataque suicida tenía como objetivo destruir un convoy de las fuerzas extranjeras y que había causado muchas víctimas.
Los insurgentes talibanes se han atribuido varios ataques en el último mes, incluido un ataque a una residencia anexa a la embajada española de la capital el pasado 11 de diciembre y un ataque bomba suicida cerca de la base aérea de Bagram que mató la semana pasada a 6 militares de EEUU.
