Critica de: Dr. Juan Martínez Luque
Lorenzo no es un escritor confirmado, lo dice él mismo.
¡Extraña forma de presentar esta obra! Es cierto que el contenido de su narrativa justifica esta afirmación, pero su osado atrevimiento merece que su libro sea leído. Este acto de nobleza, obliga a percibir su obra con más interés, para poder después hacer una verdadera idea de su libro.
Se trata de un estilo diferente, la comunicación escrita entre dos dominicanos, uno que habite en un mundo avanzado, democrático, de la vieja Europa, y otro en la República Dominicana. Es innovador en su forma de presentar la obra, cada carta es un epígrafe donde las ideas surgen con un compromiso crítico, con un sentido claro de la dominicanidad. (Por ejemplo: La carta número tres, es significativa y critica de forma abierta el aparato policial en RD. El poder de los que ostenta “poder” y aquellos que gravitan alrededor simplemente intentando obtener beneficios pertinentes. En esta carta se establece un escenario donde le lector está obligado a reflexionar, con una percepción de temblor, porque el inexorable destino del pueblo, depende solo de unos cuantos sin esencia ni pulcritud).
Lorenzo, intenta en sus escritos, proporcionar ese estallido de indignación porque todo está frustrado de antemano. La carta número 13, en la cual se critica el deshonorado servicio de aduanas, la carta número 18, donde desvela el resultante desastroso de las empresas de distribución de electricidad, la carta 29, donde de manera acertada, detalla el poco respeto del pueblo por las leyes de tránsito. Y así una sucesión de eventos escritos que ponen de manifiesto las paradojas del gobierno, de los organismos que controlan al país, y de los mismos ciudadanos, insumisos y oportunistas.
Nos da una percepción de inseguridad manifiesta, de intolerancia por parte de nuestros políticos, Acentúa su visión y experiencia para demostramos el pesado fardo existencial de esa desesperación que empuja al dominicano a las tinieblas de la injusticia. En fin, es una narrativa comprometida con un estro de ofuscación permanente, que el autor define de forma clara, siempre con ejemplos que permiten comprender como un pequeño grupo de nihilistas quieren controlar el país. Es una permanente lista de máculas que forman parte de las oquedades que constituyen nuestra nación.
Definitivamente el escenario político-social-económico, está reflejado de forma interesante en su obra, aunque a veces, el autor, la define de manera muy personal, lo que obliga al lector a considerar esta narrativa muy propia y poco convencional. Quizás el asomo con sigilo, aunque atrevido, de un escritor que quiere confirmarse, pero de momento aún debe escribir para avanzar en este complicado mundo de las letras.
Una escritura que necesita pequeñas correcciones, en algunas secuencias, donde se podría pulir las ideas para presentarlas de forma más amena, con un contenido critico social, tal vez más explícito. Porque el interés de nuestro autor es resaltar injusticias de forma educada, sin agresiones, sabiendo que las iniquidades nos acechan en cada esquina de nuestra República, y que se clama a voces una pronta solución.
Acabaré con ánimos para este escritor primerizo, que busca mejorar su grafía, y que lo logrará, si continúa escribiendo con ese mismo interés.
Es un escritor que se concentra en sus ideas y que intenta estimular al lector para que llegue al final de su propósito, es decir, lectura completa de cada carta hasta el final de su obra. En definitiva, una perseverancia constante y atrevida.
Dr. Juan Martínez Luque
