La artritis es un problema inflamatorio que afecta a millones de personas en todo el mundo.
Esta condición en las articulaciones puede afectar las manos y los pies (áreas más comunes) y aparece principalmente en la tercera edad.
Alimentos para la artritis
Si bien es verdad que la dieta no elimina la artritis, pero sí puede mejorar el cuadro y evitar que empeore.
El dolor, la falta de fuerza y la deformidad en los dedos son síntomas típicos de esta enfermedad. No obstante, estos pueden reducirse si aumentamos el consumo de los siguientes alimentos.
Salmón
Los ácidos grasos Omega 3 contenidos en el salmón (entre otros pescados azules, como el atún y la sardina) tienen la capacidad de disminuir la producción de aquellas sustancias encargadas de propagar la hinchazón y de inhibir las enzimas que causan inflamación.
Además, el salmón tiene vitamina D que reduce el dolor articular. Cada día deberíamos ofrecerle al organismo 1 gramo de Omega 3.
La buena noticia es que 100 gramos de este pescado nos aporta 1,5 gramos.
Para no comerlo a diario podemos a su vez ingerir frutos secos (almendras, nueces, cacahuetes). Un puñado en el desayuno o a media mañana es suficiente.
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Pimiento y cítricos
Todos aquellos alimentos que tienen una buena cantidad de vitamina C protegen el colágeno (componente principal del cartílago).
Aunque sean tan beneficiosos los pimientos o los cítricos no debemos abusar de ellos, ya que una ingesta excesiva provoca efectos contraproducentes (por ejemplo, puede causar osteoartritis).
La dosis adecuada entonces es de 200 a 500 miligramos diarios. Una naranja ya nos aporta 200 mg por ejemplo.
A su vez la vitamina C, al reforzar el sistema inmunitario, evita que nos enfermemos. Otra excusa más para un rico jugo cada mañana.
Esta vitamina también está presente en muchas frutas además de los cítricos, sobre todo en el kiwi, la fresa y la guayaba.
Las verduras con más vitamina C son el brócoli, el pimiento, las coles y la espinaca.
Aceite de oliva
Una de las principales sustancias de este ingrediente fundamental en la dieta mediterránea es el oleocantal, que tiene la capacidad para bloquear las enzimas participantes en el proceso de inflamación.
Con 1 cucharada diaria de aceite de oliva virgen extra (siempre y cuando esté crudo) podemos darle al cuerpo lo necesario para contrarrestrar el dolor y la hinchazón provocadas por la artritis.
No obstante, tampoco conviene abusar en este alimento, ya que tiene muchas calorías (120 por cucharada).
Vinagre de manzana
El vinagre se puede usar tanto de forma interna como externa. En el primer caso, existe un remedio casero muy popular que lo combina con miel.
Ingredientes
1 vaso de agua (200 ml)
1 cucharada de vinagre de manzana (10 ml)
1 cucharada de miel (25 g)
Preparación
Calienta el agua para que quede tibia.
Añade el vinagre y la miel y mezcla bien.
Bebe en ayunas todos los días.
Para su uso tópico solo tienes que embeber un algodón o lienzo con vinagre de manzana y frotar suavemente en el área afectada.
Nueces de Brasil
Se trata de una de las mayores fuentes de selenio que existen. Tres o cuatro nueces de Brasil aportan 272 microgramos de este nutriente.
Esta cantidad es mucho mayor que la que nos aporta, por ejemplo, el atún: 63 microgramos cada 85 gramos.
Si no tenemos suficiente cantidad de selenio en el cuerpo es más probable desarrollar artritis reumatoide.
Este mineral tiene muchas capacidades (entre ellas, ayudar a los antioxidantes en la eliminación de los radicales libres que dañan las células).
No obstante, se recomienda un consumo moderado. En el caso de no conseguir, sustituye con una filete de atún, pavo o ternera de 200 gramos.
Cebolla
Junto con el puerro son las dos verduras que más cantidad de quercetina aportan. Este antioxidante sirve para inhibir la inflamación. Por ello se considera a la cebolla como una aspirina o ibuprofeno natural.
Otros alimentos ricos en este elemento son los tomates y las coles. Puedes preparar todo tipo de platillos combinándolos.
Te aconsejamos que los consumas crudos o hervidos al vapor para que no pierdan sus propiedades.
Jengibre
Lo consumimos en forma de polvillo, o bien usamos la raíz rallada para una infusión o aportarle un sabor cítrico a nuestros alimentos.
El jengibre además se emplea bastante en la gastronomía japonesa y china (por ejemplo, en el sushi) y, entre sus múltiples propiedades, destacamos que es antiinflamatoria.
Ayuda a los pacientes con osteoartritis y también se puede aplicar en forma tópica.
En ese caso debemos preparar un té y aplicarlo con friegas.
Otra opción es conseguir una pomada de jengibre en las casas naturistas.
Té verde
Otro de los protagonistas de las mesas orientales nos puede ser de utilidad para reducir los dolores y la hinchazón causada por la artritis.
Esto se debe a su gran aporte de antioxidantes (entre ellos, la epilagocatequina). Estos disminuyen la producción de las sustancias que provocan dolor en las articulaciones.
Se aconseja beber tres o cuatro tazas al día. En las herboristerías se consiguen los sobrecitos o bien las hebras para hacerlo uno mismo.
La proporción es de una cucharada de té verde por cada taza de agua.
