BBC Mundo.Los niños pequeños también se estresan.
Hasta los más pequeños pueden sufrir de estrés o ansiedad, especialmente en situaciones de cambio o momentos de tensión.
Afortunadamente, hay muchas cosas sencillas que padres, familiares o sus amigos pueden hacer con ellos para ayudarles a calmarse y recuperar la tranquilidad.
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Además, ser capaz de reconocer y lidiar con la ansiedad es una valiosa habilidad.
Prueba estas sencillas técnicas y descubran cuál te funciona mejor.
- Usa la mente
Mantener un estado de ánimo positivo en los niños puede ser un gran reto para los padres.
Toma un alimento pequeño (como una pasa o una galleta) y pídele al niño que lo examine con atención: que lo mire, lo huela, que se lo ponga y la boca y vea cómo se siente, a qué sabe, cómo suena, como si nunca antes lo hubiera probado.
¿Por qué funciona?
La práctica conocida como mindfulness se basa en «estar en el momento» y enfocarse completamente en lo que estás haciendo en ese momento, en usar todos los sentidos para experimentarlo.
El uso de celulares y el creciente estrés por estar siempre conectados
Eso puede plantear un reto para los más pequeños, pero algunos ejercicios simples pueden ser de gran ayuda y ayudarles a aprender a hacer una pausa y pensar antes de reaccionar.
- Risas, risas y más risas
La risa se contagia a cualquier edad.Mirar junto a tu hijo un programa que le gusta, contarse chistes o hacerse caras graciosas puede ser una gran forma de relajarse y manejar los nervios.
¿Por qué funciona?
La risa ayuda a reducir las hormonas del estrés y a relajar los músculos.
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- Respira profundo
Hay técnicas de relajación infantil tan simples como la respiración.
Alienta a tu hijo a que respire profundo, retenga el aire y luego exhale lentamente. Para ayudarle, te puedes poner de ejemplo, pero hay que encontrar un ritmo que le sea confortable. Y continuar respirando hasta que esté más calmado.
¿Por qué funciona?
Unas pocas respiraciones profundas bastan para ayudar a reducir el ritmo cardíaco del niño y ayudarle a sentirse en control.
- A estirarse
Estirarse como un perro o un gato, otra manera de alcanzar la relajación.
Estiren los brazos por encima de la cabeza, párense en la punta de los pies y traten de hacerse tan altos como sea posible… y luego dejen los brazos caer.
¿Por qué funciona?
Al estirar los músculos se reduce la tensión. Así que también puedes enseñarles a los niños a estirarse como los gatos o jugar a tratar de alcanzar las estrellas.
- En las nubes
A veces solo hay que tirarse en el césped y mirar al cielo.
Quédense tan quietos como sea posible y juntos miren las nubes pasar. Pídele que identifique alguna forma entre las nubes. ¿Es eso un conejo? ¿Puede ver al viejito con barba?
¿Por qué funciona?
Esta sencilla técnica alienta a relajarse y dejar de pensar en otras cosas. Puedes combinarlo con respiraciones profundas para que tu hijo se relaje todavía más.
- Que la música los atrape
¿Quién no disfruta de la música? A cualquier edad funciona.
Pónganse cómodos y escuchen juntos algo de música relajante. La música clásica y la instrumental son excelentes opciones. Pero esas sólo son dos de muchas alternativas.
¿Por qué funciona?
Nada como la música relajante para combatir el estrés, a cualquier edad.
- Color y garabatos
La imaginación infantil tiene su mejor extensión a través de un lápiz.
Pongan manos a la obra con papeles y crayones y ¡a dibujar hasta que no puedan más!
¿Por qué funciona?
Hacer garabatos puede ayudar a reducir estrés porque le da un respiro al cerebro. Y también puede estimular la creatividad.