El alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, ha solicitado que se le devengue un salario de 324,000 dólares anuales. El monto que exige Giménez es superior a lo que ganan sus pares de Nueva York, Chicago y Los Ángeles. El aumento, por demás, sería de unos $174,000.
La cifra era la suma que percibía su predecesor Carlos Álvarez, quien fue sacado del cargo tras un referendo revocatorio. Pero, en aquel momento Miami permitió, por ejemplo, la edificación del estadio de $515 millones, los Heat tenían un contrato muy generoso y hasta el alcalde se llevaba una tajada inmensa, según expone la periodista Fabiola Santiago en El Nuevo Herald.
En el texto «No le paguen $324,000 al alcalde de Miami-Dade. No se lo merece», publicado este 18 de diciembre, Santiago expone las carencias existentes dentro del transporte público de la ciudad, pues “miles de personas usan a diario trenes viejos y sucios que a las horas pico van llenos como latas de sardinas”.
Recuerda, además, que el alcalde utilizó este tema como uno de sus argumentos de campaña, al manifestar la idea de ampliar y mejorar el transporte público, “pero en realidad permitió que se deteriorara”, criticó la autora.
Asimismo, citó a Michael Hernández, portavoz del alcalde, quien lo defendió al expresar que “Giménez le ha ahorrado a los contribuyentes de Miami-Dade millones de dólares desde que lo eligieron en el 2011 al reducirse su salario en aproximadamente $174,000 y rechazó beneficios ejecutivos como el pago de un automóvil, guardaespaldas, y devolvió ese dinero al fondo general para apoyar servicios como la policía, el transporte público y los parques”.
Sobre el tema, la periodista indicó que Giménez usó un policía del condado para propósitos de seguridad durante un viaje reciente al Salón Internacional de la Aeronáutica de París, pagado con fondos del condado y usó esa reducción de salario para tener la autoridad moral para controlar otros salarios en el condado.
De igual manera, espetó que la solicitud no solo mejoraría su salario actual –y hasta el año 2020 -también el sueldo para toda su vida. Y todo ello cuando “empleados de mayor edad que se acercan a la edad de retiro durante la alcaldía de Giménez están atrapados con pensiones más reducidas”, escribió.
Fabiola Santiago recordó que Giménez “prometió a los electores que iba a trabajar por menos dinero, así que no se le debe autorizar más que el aumento en el costo de la vida”, refirió.