Por: Marcelo Peralta
Santiago.- Comerciantes de las 32 provincias y el Distrito Nacional, afiliados a la Federación de Comerciantes Detallistas (Fenacodep), denunciaron que la ola de robos, atracos, asaltos, muertes violentas de sus socios, los apagones eléctricos, altas facturaciones, tráfico ilegal de ajo por la frontera dominico- haitiana, la inseguridad, altos costo de la vida y las presiones fiscales los lleva a la desesperación.
Juan Anselmo Jiménez, coordinador del Bloque Norte-Noroeste y presidente de la Asociación de Comerciantes Detallistas en el municipio de Esperanza, Valverde, quien fungió como vocero, declaró que los hombres y mujeres que laboran detrás del mostrador están viviendo una situación dramática ante la falta de autoridades que frenen estos flagelos.
Dijo que para poder operar sus negocios, desde el gobierno central deben aplicar acciones contundentes y efectivas contra los que cometen estos delitos, aplicando medidas preventivas y aumentando el número de agentes en las calles y áreas comerciales, con equipos sofisticados, buenos sueldos, motorizados y mejores condiciones humanas.
Igualmente, los negociantes demandan de los miembros del sistema judicial, que sean menos permisivos con los delincuentes y que a la hora de juzgarlos por cometer delitos, actúen con drasticidad y los sancionen con todo el rigor de las leyes.
Jiménez sostvo que ahora, debido a los efectos de la delincuencia, para proteger sus vidas y bienes, tienen que trabajar encerrados en estructuras de hierros con ventanillas vigiladas por cámaras de vídeos, contratar seguridad privada, y a pesar de todos, lo hacen temerosos de que cualquier extraño ingrese a sus negocios, los maten a ellos, a sus empleados y familiares que estén trabajando.
Aseguró que hacer esos gastos, conlleva una situación que ha encarecido los costos de inversión y haciendo más difícil la comercialización de los productos, lo que afecta directamente al consumidor.