“Justo y enérgico” sería su posible gobierno dijo el candidato presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader, al recibir el apoyo a sus aspiraciones de personalidades cuestionables y con pasados oscuros, entre ellas, Leo Matos Berrido, Andrés Vanderhorst y Rafael Luciano Pichardo (Papi). No cabe duda que los demás son personalidades y figuras destacadas en la política, la justicia, la medicina y el empresariado; pero, los arriba mencionados dejan mucho que desear.
Qué decir de Leo Matos Berrido: en septiembre de 2018, luego de conocer que la Liga Dominicana de Béisbol, de la cual fue presidente, “honraría a su persona” dedicándole el torneo, cientos de personas, la mayoría mujeres, organizaron actos de rechazo, pues a este se le acusa de haber asesinado a su expareja Edith Gómez, de 8 tiros en el parqueo del hotel El Embajador de esta capital.
La dedicatoria a Matos Berrido causó gran indignación y rechazo a la decisión de la Liga Dominicana (Lidom) de bautizar el torneo con su nombre y organizaron la protesta en las redes sociales con la etiqueta #novoypalplay, donde decenas de personas expresaron su rechazo al referido homenaje.
Ese hecho ocurrió el 31 octubre de 1982 y se dice que su influencia política ante una injusticia deficiente permitieron darle largas al caso, hasta que fue descargado bajo el argumento de que había sido una tragedia accidental. También lo acusan de corrupción mientras fue gerente general del Banco Nacional de la Vivienda.
Y de Papi Luciano: cuando fue juez de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), habría utilizado sus influencias para lograr que uno de sus hijos no vaya a la cárcel, luego, supuestamente, de haber sido atrapado traficando con cientos de miles de dólares en una aeronave.
Un cable de Wikileaks afirmó que Luciano Pichardo estaría metido en corrupción y favorecería acusados Baninter. El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Subero Isa, le comentó en septiembre de 2006 a Hans Hertell, entonces embajador de Estados Unidos en República Dominicana, que el vicepresidente de ese alto tribunal, Rafael Luciano Pichardo, le habría admitido que recibió US$40 mil de una persona, y que no sería “a cambio de nada”. Sobre esta personalidad este cable dice muchas cosas más, pero vamos a dejarla hasta ahí.
De quien menos se dice es de Andrés Vanderhorst: varios dirigentes políticos los acusaron de vender el Partido La Estructura por 5 millones de dólares, dinero que se embolsilló y gastó no se sabe en qué… “Este es una garrapata, como aquellos exreformistas que apoyaron a Gonzalo Castillo”, que no puede estar fuera del poder, pero no tiene nada que exhibir en bien del país”.
En círculos de conversaciones se ha criticado que Luis Abinader haya hecho un acto público para recibir el apoyo de estas tres personas, las cuales han sido fuertemente cuestionadas por la sociedad, acusados de corrupción, asesinato y malversación de fondos. «Y lo peor es que juntó a personas de mucho respeto con esos tres sinvergüenzas».