Con el único propósito de ayudar a las personas que realmente necesita de una mano amiga, la diseñadora de interiores y profesora de etiqueta y protocolo, Katherine Batista, se traslada cada semana a diferentes sectores vulnerables del país con la finalidad de llevar alegría a los envejeciente y enseñanza de niños.
Según narra su experiencia y como inició en esta maravillosa obra social, Katherine sostuvo que lleva más de 11 años realizando esta actividad y que la satisfacción personal que siente que cada vez que visita una fundación una zona necesitada de la nación, no lo puedo describir con palabras.
La licenciada Katherine Batista dijo a DominicanosHoy que inició con la donación de ropas, porque como es maestra de imagen de etiqueta y protocolo; cuando las alumnas le pewguntabán qué iban a hacer con la ropa de closet, “yo simplemente les decía regálemela y la busco y la dono a diferentes instituciones que la necesitaban».
«Al primer lugar que llevé donaciones de ropas fue al hogar de las niñas que viven con VIH positivo que está ubicado en la zona oriental y de ahí en adelante inicié a buscar instituciones que no reciban un apoyo económico del gobierno para llevarles los materiales gastables que ellos más necesitaban.
“Te cuento que esa fue una puerta que me abrió Dios para seguir adelante y ya tengo muchas instituciones que siempre esperan que les lleve algo”.
Asimismo «pude palpar y escuchar todas las necesidades que tienen estas fundaciones, sin que nadie le dé una mano amiga y solo me propuse una meta: seguir adelante. Por esa razón fue que viste a las 7:00 de la mañana de hoy que estaba recibiendo donaciones, la que llevaré directamente a unas niñas que me están esperando en Villa Mella».
Indicó la filántropo que ver la alegría de las personas que reciben regalos no tienen; l precisar que muchas veces las instituciones tanto públicas como privadas se enfocan en hacer grandes obras, pero se olvidan que las pequeñas llegan más y dan mejor satisfacción a quienes los reciben.
Saber que los niños y los envejeciente esperan por mí es mi más fuerte motivación, para hacer las diligencias de conseguir las ropas y alimentos que llevo a cada lugar donde visito cada domingo que puedo.
Los productos que lleva a cada hogar que visita son: jabón, cloro, detergente, mistolín, suapers y escobas, porque realmente la gente se olvida de esta parte esencial para la limpieza de los espacios que son utilizando, para ayudar a los niños y jóvenes y más ahora en estos tiempos que estamos viviendo con la pandemia de la Covid-19.
Al ser cuestionada acerca de cómo obtiene los recursos para comprar los materiales, sencillamente y con una sonrisa en su rostro, contestó: «de mi dinero o alguna persona que se entera de esta obra social y me quiere donar aunque sea 100 pesos».
“Algunas personas tienen una idea errada de la donación, entiende que debe ser en una gran cantidad y no es cierto, usted dona conforme a lo que pueda y Dios le recompensará”, expresó.
Falta de todo
En los hogares de ancianos y en las casas de acogida, con lágrimas en su rostro dijo “falta todo”. Expresó que su momento más difícil fue cuando visitó un hogar de anciano en Hato Mayor y pudo ver que los viejitos no tenían donde dormir y cuando llovía no tenían como protegerse, debido al mal estado en que estaba el lugar.
Batista explicó que sabía que había llegado a ese lugar por una razón y desde que salió de ahí, fue a tocar puertas, para arreglar y equipar el lugar a los ancianos y gracias a Dios y cada una de las personas que la ayudaron, hoy los envejeciente que están en Hato Mayor tiene donde pasar un tiempo tranquilo.
Indicó que contribuir con el desarrollo de los niños es un legado que debe dejar cada ser humano en su paso por la vida, porque cada persona que usted ayude sin importar su condición social, es una bendición más que usted tendrá en la vida.
Con el rostro sonriente, Katherine Batista dijo que dio claes de etiqueta y protocolo a los niños y que en esta oportunidad también pudo entregar juguetes. «Para realizando grandes actividades en los sectores que más necesitan, lo hago a través de organizaciones sociales de lugar, debido que yo Katherine Batista, no tengo fundación; lo hago por vocación social».
Además de esto, también tiene un calendario de actividades para la entrega de útiles escolares en diferentes barrios de Santo Domingo y algunas provincias del país.
Agrega que seguirá trabajando día a día, con el único propósito de continuar ayudando a las personas que realmente lo necesitan; y que seguirá tocando puertas para que otras personas de animen ayudar, porque lo único realmente vale en la vida es ayudar a tu prójimo.
Ojalá y que República Dominicana tenga muchas Katherine Batista, una mujer luchadora que dedica su tiempo a llevar sonrisas a los más necesitados y se interesa por el bienestar de nuestros niños y adultos mayores.
¡Dios te bendiga siempre!