El hermetismo de las cabinas de grabación combinado con una mala higiene, se puede convertir en una trampa para los locutores, debido a que el contacto prolongado con un ambiente cerrado y posiblemente contaminado puede tener consecuencias negativas en la voz, reveló el mercadólogo Wellington Montero.
Montero advirtió que la exposición constante a las toxinas que se acumulan en las paredes de las cabinas que no son esterilizadas de forma correcta puede deteriorar el «instrumento de trabajo» de los locutores.
En ese sentido, expuso que la mayoría de los locutores desconocen los posibles efectos negativos que puede tener el entorno en su voz y en ocasiones, llegan a un lugar de grabación sin investigar las condiciones en que se encuentra, lo que puede derivar en problemas vocales y hasta pulmonares.
“Lo más adecuado sería preguntar dónde voy a grabar, indagar sobre sus condiciones, si puede ir un día antes a ver cómo está el lugar, asegurarse de que los micrófonos estén limpios, porque la voz es tu instrumento y debes cuidarlo”, expuso.
Al ser entrevistado por Krismeli Brito Padilla en el programa «Con la Dra. Controversia», que transmite la plataforma digital El Nuevo Diario TV, Montero recomendó a los locutores que antes de una sesión de grabación, se informen sobre las condiciones de la cabina, y asegurarse de que los micrófonos estén limpios, ya que la higiene juega un papel fundamental a la hora de cuidar la salud.
(Ver programa).
“Regularmente, se pueden desarrollar afecciones como mucosidad, con el ambiente en las cabinas se siente sequedad y ronquera o quizás inhalar toxina que generen afecciones pulmonares, problemas respiratorios», detalló.
De igual forma, alertó que estar mucho tiempo parado, encorvado o con la misma postura puede generar tensiones en el trozo que con el tiempo van afectando la voz y la concentración.