Estamos a final de año. Y a los economistas nos piden previsiones para el próximo ejercicio. Para explicar gráficamente el desempeño que se espera de las grandes potencias, podemos compararlas con espacios físicos.
Japón se asemeja a una residencia de ancianos, Europa a un parque temático, China a un campo de trabajo. ¿Y Estados Unidos? Se puede identificar con un superordenador, con funciones mucho más avanzadas y rápidas que las computadoras comunes.
En efecto, Estados Unidos se consolida como la primera potencia mundial gracias a una combinación de factores económicos, energéticos, políticos, militares y tecnológicos.
La economía estadounidense avanza como un caballo pura sangre en una carrera de jamelgos. Mientras otras potencias también desarrolladas lidian con desafíos estructurales y decadencia económica, Estados Unidos sigue liderando el mundo.
Por su dinamismo económico, que deja a sus rivales cada vez más rezagados. Las cifras no mienten, y la distancia entre Estados Unidos y el resto del mundo desarrollado se amplía con cada año que pasa.
Cuando comenzó el siglo XXI, Estados Unidos ya era el líder económico global. Según la OCDE, en el año 2000, el trabajador medio estadounidense era un 8% más productivo que el alemán. Hoy, esa brecha se ha duplicado: el trabajador alemán, protegido por un complejo entramado de regulaciones y leyes laborales de la Unión Europea, es ahora un 16% menos productivo.
El modelo alemán, antes envidiado por su eficiencia industrial y equilibrio social, ahora parece estancado frente a la agilidad de la economía estadounidense.
La producción por persona es un 40% superior en Estados Unidosque en Europa Occidental y Canadá, y un 60% superior a la de Japón.
El éxito del capitalismo estadounidense
En 2008, el Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos y la zona euro eran comparables en tamaño. Actualmente, según el Fondo Monetario Internacional, la economía estadounidense es casi el doble de grande.
El modelo económico estadounidense no solo se distingue por sus gigantes tecnológicos (Alphabet, Apple, Amazon, Meta, Microsoft y Nvidia), que lideran sectores clave como la inteligencia artificial (IA) y la digitalización. Sino también por una rica cultura de emprendimiento que se extiende por todos los rincones del país.