Las exportaciones chinas cayeron menos que lo esperado en septiembre, y las cifras mensuales incluso mostraron señales de una leve recuperación en el verano boreal, pero un desplome de las importaciones podría mantener la presión sobre las autoridades para que hagan más para evitar una desaceleración económica más severa.
Las exportaciones bajaron un 3,7 por ciento en septiembre respecto al mismo mes del año anterior, menos que un declive de un 6,3 por ciento previsto por los economistas consultados en un sondeo de Reuters y que un declive de un 5,5 por ciento en agosto.
Sin embargo, las importaciones por valor cedieron por undécimo mes consecutivo, perdiendo más de un 20 por ciento interanual en septiembre debido a la debilidad de los precios de las materias primas y una demanda interna apagada, las que continuarán complicando los esfuerzos de Pekín para evitar una deflación.
Subrayando la debilidad persistente de la demanda en el país y en el extranjero, las exportaciones e importaciones combinadas de China cayeron un 8,1 por ciento en los primeros nueve meses del año respecto al mismo período del 2014, muy por debajo de la meta oficial para todo el año de un crecimiento de un 6 por ciento.
«En general, no hay señales esperanzadoras en este conjunto de datos», dijo Zhou Hao, economista de Commerzbank en Singapur.
«El crecimiento del volumen de tráfico portuario sigue siendo débil», agregó.
Sin embargo, las cifras mensuales fueron mucho más optimistas. Las exportaciones a todos los mercados importantes excluyendo Taiwán aumentaron desde agosto, al igual que las importaciones.
Julian Evans-Pritchard de Capital Economics advirtió que las lecturas anuales de exportación pueden estar distorsionadas a la baja por los efectos de base de un sólido desempeño de las exportaciones a finales del 2014, que muchos sospechan se debió a la especulación de yuanes disfrazada de comercio.
