El secretario de Estados de Estados Unidos, John Kerry, sostuvo el domingo conversaciones en El Cairo con el presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi, en torno a las preocupaciones generadas por el desmantelamiento de los Hermanos Musulmanes y la amenaza que el conflicto de Irak representa para Oriente Medio.
Kerry es el funcionario estadounidense de más alto rango que visita Egipto desde que Sisi, el ex líder militar que derrocó al presidente islamista Mohamed Mursi tras protestas masivas el año pasado, ganó las elecciones presidenciales en mayo.
Su visita se produce un día después que una corte egipcia confirmó las sentencias de muerte contra 183 miembros de los Hermanos Musulmanes, entre ellos su líder Mohamed Badie, en un juicio conjunto bajo cargos por desatar una ola de violencia en la que murió un policía.
La administración del presidente Barack Obama ha dicho que espera trabajar con el Gobierno de Sisi, pero ha manifestado preocupación por la extensión de los abusos a los derechos humanos y los límites a la libertad de expresión en Egipto.
«Este es un momento crítico de transición en Egipto y de enormes desafíos», dijo Kerry durante un encuentro más temprano con el ministro de Relaciones Exteriores de Egipto, Sameh Shukri. «Hay temas de preocupación (…) pero sabemos como manejarlos».
Shukri dijo a su colega estadounidense que las relaciones entre Estados Unidos y Egipto deberían basarse «en el respeto mutuo y los intereses conjuntos, sin que exista interferencia en los asuntos internos», según un comunicado del ministerio.
Estados Unidos, que durante décadas ha contado con Egipto como un cercano aliado en Oriente Medio tras el Tratado de Paz de 1979 con Israel, congeló parte de la ayuda militar anual de 1.300 millones de dólares a Egipto luego del derrocamiento de Mursi.
Cerca de 575 millones de dólares en fondos suspendidos han sido liberados en los últimos 10 días y se utilizarán para pagar los existentes contratos de defensa, dijeron funcionarios del Departamento de Estado. Washington también dijo que suministrará 10 helicópteros Apache a Egipto para ayudar a los soldados que enfrentan a grupos militantes en la península de Sinaí.
