La FIA confirmó hace unos días que la firma del nuevo Acuerdo de la Concordia está cerca, aunque aún hay algunas cuestiones en las que los equipos discrepan. El consenso definitivo no llegará mientras Red Bull y Toro Rosso sigan oponiéndose a las medidas de reducción de costes.
Las últimas conversaciones que se han llevado a cabo en el proceso de negociación para el nuevo Acuerdo de la Concordia, que estará vigente desde el año que viene hasta el 2020, han dejado claro que aunque las posiciones se han acercado mucho entre la mayoría de los equipos de la Fórmula Uno, aún hay dos que se mantienen inflexibles en el aspecto económico y que están paralizando cualquier avance en el RRA, el Acuerdo de Restricción de Recursos: Toro Rosso y Red Bull. Ambos equipos, propiedad de Dietrich Mateschitz, se han negado a firmar la carta en la que se reflejan las nuevas sugerencias para reducir los costes y que incluye una supervisión de los gastos por parte de la FIA.
La posición que mantienen ambas escuderías a este respecto es muy estricta y está abriendo una gran brecha con el resto de formaciones presentes en el paddock, que consideran que el acuerdo en la reducción de costes es fundamental para la supervivencia de este deporte y para evitar la total desaparición de los equipos más modestos. Por su parte, Red Bull afirma ser consciente de que hay que reducir presupuestos, pero sigue siendo partidario de que exista una política de gasto ilimitado y que sea cada equipo quien se encargue por sí solo de controlar sus recursos, sin necesidad de que haya un acuerdo restrictivo ni de control de por medio. El desacuerdo ha llegado hasta el punto de que, tanto la escudería de la bebida energética como su hermana pequeña, han sido excluidas de la reunión que los jefes de equipo mantuvieron en Japón la semana pasada; pero el vacío no ha sido suficiente para hacer que cambien de opinión y Christian Horner ha asegurado recientemente que se sienten muy cómodos en la postura que están manteniendo en este asunto.
Me siento muy a gusto con nuestra posición. Hemos sido muy consistentes con nuestra postura respecto a la restricción de recursos y, si eso incomoda a los demás, entonces ése es su problema, no el nuestro.
Horner también ha afirmado que son conscientes del problema de los costes y que, precisamente, su presupuesto no es el más alto de la Fórmula Uno. De hecho, el jefe de Red Bull ha acusado a algunos equipos que se quejan del nivel de gastos en este deporte y que, sin embargo, derrochan enormes cantidades de dinero para retener a sus pilotos.
