Según han confirmado algunos medios de comunicación, el piloto polaco ha vuelto a conducir un automóvil de calle de transmisión automática, concretamente un Renault Megane. La rehabilitación de Robert Kubica se vio truncada hace más de dos semanas por la rotura de la tibia afectada, el polaco perdió el equilibrio en las calles de Pietrasanta a causa de una placa de hielo en la acera. A pesar de este inconveniente, la calcificación del hueso ha comenzado de nuevo a fusionarse correctamente.
Aunque esta nueva lesión no ha influido prácticamente en su regreso a la competición, si lo han sido las molestas y limitaciones físicas de su brazo y muñeca derecha. Las articulaciones de estas extremidades continúan rehabilitándose muy lentamente y sólo el tiempo será el que justifique su vuelta. Aunque se de por hecho de que Robert Kubica puede conducir sin demasiados problemas su vehículo utilitario, lo cierto es que los movimientos de giro en el volante como la torsión de la muñeca continúan aún siendo muy limitados.
Tal y como afirmó el ex doctor del piloto polaco, Ceccarelli, el tiempo de dicha rehabilitación es una incógnita ya que es la propia naturaleza la que tiene que actuar en el estado físico del piloto. Hasta entonces no se conocerá el número de cavidades nerviosas que hayan “sobrevivido”, una recuperación esperanzadora en la que el ímpetu y el espíritu de superación serán la clave para que Robert Kubica pueda regresar algún día. A partir de ahora, las sesiones de fisioterapia serán de cinco horas al día pera que las articulaciones de su brazo y muñeca derecha se habitúen y se rehabiliten de una forma más efectiva y temprana.
Según ha confirmado el periodista y hombre de confianza del piloto polaco, Pino Allievi, el simulador de Fórmula 1 será la única herramienta que desvelará al 100% las posibilidades de Robert Kubica sobre su retorno a la categoría reina. En un principio, esta prueba está prevista para el mes de junio.
