El actual bicampeón del mundo de Fórmula 1 se ha convertido en uno de los jóvenes más laureados en la historia del automovilismo gracias a los éxitos conseguidos en los últimos tres años. Prácticamente todo el mundo es conocedor de sus records, sin embargo, nos parece tan lejano el debut de este muchacho en el Gran Premio de Indianapolis del año 2007. En aquella ocasión, Sebastian Vettel tomó el volante del magullado Robert Kubica después de que el piloto oficial sufriera un espectacular accidente en el Gran Premio de Canadá.
Con una gran actuación consiguió puntuar en su primera carrera como piloto reserva de la categoría reina al finalizar en octava posición, una hazaña que le convertiría en el piloto más joven en puntuar en la Fórmula 1, concretamente con diecinueve años y trescientos cuarenta y nueve días. Tras cinco años de actividad, Sebastian Vettel se ha apoderado prácticamente de todas las estadísticas con una edad aún muy temprana. Sin lugar a dudas el piloto alemán está viviendo su momento de gloria en la elite del automovilismo, saboreando intensamente cada pole position y victoria.
A pesar de la fortuna y la pésima gestión por parte del equipo de Fernando Alonso y la actuación de Mark Webber en el último Gran Premio de la temporada pasada, Sebastian Vettel dio por zanjado su primer e “inesperado” título. En esta temporada todo fue diferente, el alemán se paseó y le hizo la vida imposible a su compañero y a todo adversario que se opusiese en sus objetivos.
Este fue un año con más éxitos. Lo que hemos logrado hacer es simplemente increíble. Pero la temporada no ha terminado todavía. Hay tres carreras por delante y muchas oportunidades de hacerlo bien.
Explicaba el alemán en un artículo publicado por Nextgen-Auto. A pesar de ser uno de los mejores pilotos del momento, el bicampeón del mundo es consciente de que debe atribuir el potencial de su equipo como una razón elemental en la adquisición de todos sus éxitos.
No es habitual acostumbrarse a vivir en algo semejante. No me siento en posición de decir que todo esto ha sido posible gracias a mí. Es lo que el equipo hizo. Formamos un equipo y somos todos totalmente felices de lo que hicimos. Sé de este deporte, su historia y estadísticas. Veo de vez en cuando mi nombre en alguna parte, pero no aspiro a romper los registros, las victorias por ejemplo o cosas por el estilo. No estoy en la F1 para brillar en las estadísticas. Yo soy un gran aficionado de este deporte. Me encanta la F1 desde que era niño y no ha cambiado nada desde entonces.
El joven de Heppenheim confiesa también que lo más importante es continuar aprendiendo, ya que según el, “las cosas pequeñas pueden marcar en un principio la diferencia”.