José Martínez, padre de Wilma Teresa Martínez Barriento, la empresaria higüeyana asesinada, demandó del jefe de la Policía Nacional, mayor general José Armando Polanco Gómez, revelar el nombre del autor intelectual del crimen, al tiempo que exigió que se investigue al ex esposo de la víctima, Ángel Rijo (Manolo).
El señor Martínez sostuvo que las dos hermanas que confesaron haber participado en el crimen, dijeron que no podían revelar el nombre del autor intelectual por temor de ser también asesinadas.
Llamó a trasladar a las jóvenes Crismeri Guerrero y Erika de la Cruz Rijo a una cárcel de alta seguridad, para protegerles la vida y de esa forma evitar que quede sin castigo el autor intelectual de la muerte de su hija.
Entiende que el autor intelectual es una persona muy poderosa, por lo que a su juicio la Policía no ha querido revelar su nombre.
Recordó que cuando aún se desconocía el paradero de su hija, la Policía había declarado que los captores exigían RD$2 millones para liberarla.
De su lado, Diógenes Ozuna, representante del Comité de los Derechos Humanos, demandó del procurador general de la República, Radamés Jiménez, ordenar una investigación más profunda sobre el hecho de sangre.
Además de las hermanas Crismeri Guerrero y Erika de la Cruz Rijo, son acusados de participar en el crimen Ramón Sabino Roman y Porfirio Báez, alias el Amarillo.Este último se le inculpa de haber acudido junto a Crismeri Guerrero a prender fuego al cadáver de la joven muerta al otro día de haberla decapitado.
