¡Larga vida al Héroe Nacional!

Los días que siguieron, desde el momento en que Antonio Imbert Barrera fue internado por una arritmia cardíaca, estuvieron plenos de millares de votos que apostaron por su mejoría y pronta recuperación.

Dicen que uno de los momentos en los cuales se experimenta mayor tristeza es cuando vemos a los viejos amigos, o personas que admiramos desde lo más profundo enfermarse. Y así ocurrió con el Héroe Nacional, ex presidente de la República Dominicana, ex secretario de las Fuerzas Armadas y general Advitam, Antonio Imbert Barrera, tras cuyo internamiento por una arritmia cardíaca,  tuvo  a su favor ese cariño y admiración de quienes clamaron por su pronta recuperación, remitiéndole energías de pensamiento y alma.

No puede existir en la nación dominicana quien desconozca la manera en que Imbert Barrera luchó contra la tiranía de Trujillo y cómo ha mantenido una actitud íntegra durante toda su vida, desde su nacimiento, aquel 3 de diciembre de 1920, en San Felipe de Puerto Plata,  su paso por la vida militar y política dominicana, hasta llegar a ser el Presidente número 47º  de esta nación, por la que arriesgó lo más importante de su ser, la propia vida.

Cincuenta años después se habla fácil de la lucha contra la dictadura trujillista, pero aún para los menos entendidos no escapa lo que significó enfrentarse “al Jefe”.

Imbert Barrera  fue, junto a Luis Amiama Tió,  de los pocos sobrevivientes del complot en que fue ajusticiado el dictador Rafael Leónidas Trujillo, aquel martes 30 de mayo de 1961.

Al  "Héroe Nacional", también ascendido para la historia dominicana como General Advitam,  le correspondieron nuevas batallas durante muchos lustros y el enfrentamiento a un atentado junto a su guardaespaldas, coronel Marino García, del cual salieron milagrosamente ilesos mientras avanzaban en su auto por la calle Pedro Henríquez Ureña. Precisamente, este 21 de marzo se cumplieron 44 años del acontecimiento, cuyos autores materiales e intelectuales aún se desconocen.

DominicanosHoy ha seguido de cerca el estado de salud del  Héroe Nacional, hasta que le fue dada el alta médica de la Unidad de Cuidados Intensivos del Centro de Medicina Avanzada Doctor Abel González, donde fue atendido por el prestigioso cardiólogo Pedro Ureña.

Con la frase de Pierre Brulat, podríamos concluir estas líneas dedicadas a Antonio Imbert Barrera: “Basta un instante para hacer un héroe, y una vida entera para hacer un hombre", es su caso. Pero, preferimos abrazarle con estas palabras de E. W. Stevens, escritas muy a su semejanza: “No son héroes los desesperados, sino los que en plena serenidad y juicio prosiguen un camino trazado y avanzan, sin que se precipite su pulso ni se enardezca su sangre"…

¡Larga vida y salud al hombre, al héroe ¡

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