La sonrisa del inmigrante

De Gnosis Rivera. Casi puedo adivinarla. No se trata de la piel o de cómo sea su pelo. He visto la nostalgia del suelo lejano en los dientes descubiertos por los labios que se abren, que se expanden, invitando a sonreír. La he visto cuando de soslayo miran, apenados algunos, o cuando te retan de frente, otros, mostrando con orgullo la valentía de la que se asieron para poder abandonar. La he visto con cara gacha y apenada o con frente alta y valerosa. Sean varillas o empanadas, cemento o baile. La sonrisa del inmigrante está, abunda, ¡y mucho!, entre nosotros.

Compartir esta publicación:

WhatsApp
Facebook
X
LinkedIn
Pinterest

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *