El diálogo comenzó; Zelaya y Micheletti no se vieron las caras

Bogotá.- El depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, y el gobernante en ejercicio, Roberto Micheletti, abrieron hoy en Costa Rica un proceso de diálogo para sacar a Honduras de la crisis institucional, pero sin verse las caras.

Zelaya y Micheletti se reunieron por separado con el presidente costarricense, Óscar Arias, quien ha aceptado mediar entre ambos, pero no estuvieron frente a frente como se esperaba.

Sin embargo, ambos nombraron unas comisiones, cada una formada por cuatro personas, que iniciaron su primera reunión de trabajo después de que tuviera lugar la entrevista entre Arias y Micheletti.

"Se ha iniciado el diálogo y se está conversando respetuosamente", aseguró la ministra costarricense de Comunicación, Mayi Antillón, quien indicó que Zelaya y Micheletti han manifestado su disposición a incorporarse en una segunda fase.

Micheletti, quien anunció que hoy mismo regresará a Tegucigalpa, manifestó su confianza en que el proceso de diálogo sea guiado por "la fe en Dios y la esperanza de encontrar la paz".

Desde Washington, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, dijo hoy que hay "un amplio margen" para un acuerdo entre las partes enfrentadas en Honduras, y que "todo es conversable, negociable", salvo el retorno y la restitución de Zelaya.

"La piedra de toque es que el Gobierno de facto acepte el retorno del presidente constitucional. Fuera de eso (…) ninguna otra cosa va a encontrar obstáculo por nuestra parte", afirmó Insulza.

La OEA tiene una posición muy firme en condenar el golpe que sacó del país y del poder a Zelaya el pasado 28 de junio, en no reconocer a las nuevas autoridades designadas por el Congreso y en presionarlas para que el presidente depuesto sea restituido.

John Biehl, ex secretario de Asuntos Políticos de la OEA y "un antiguo asociado" de Óscar Arias, representa al organismo en el diálogo iniciado en San José con vistas a un acuerdo, que, para Insulza, debe producir "una reconciliación nacional".

La participación de Honduras en la OEA está suspendida, lo que conlleva la aplicación de sanciones aun no definidas.

Insulza dijo hoy que se está examinando la posibilidad de aplicar una excepción para los casos de ayuda humanitaria.

Por su parte, la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, aseguró hoy en la sede de la ONU en Nueva York que tiene "mucha fe" en que la mediación del presidente Arias ayudará a superar el "difícil punto muerto" en que se encuentra Honduras.

"Hay que evitar la violencia y buscar una solución, que tal vez sea la celebración de nuevas elecciones en las que la Unión Europea podría actuar de observadora. Pero todavía no hemos llegado a ese punto", apuntó.

Además, en Washington se conoció una carta abierta dirigida por un grupo de intelectuales, entre los cuales está el lingüista Noam Chomsky, a la secretaria de Estado de EE.UU., Hilary Clinton, para reclamar que se oponga a toda medida para solucionar la crisis que no sea "la urgente restitución" de Zelaya en la Presidencia.

Los 35 firmantes de una carta abierta a Clinton se oponen especialmente a la convocatoria de elecciones adelantadas, porque consideran que antes tiene que ser restaurada la democracia, y defienden la necesidad de "sanciones económicas contundentes" para presionar al Gobierno de Micheletti.

El presidente en ejercicio aseguró hoy en San José que se celebrarán elecciones el 29 de noviembre, la fecha fijada desde antes de la crisis. Zelaya no puede presentarse, puesto que la Constitución hondureña no contempla tal posibilidad.

En coincidencia con el inicio del diálogo, cientos de personas se manifestaron hoy en San José contra Roberto Micheletti, al que llamaron "fascista" y "terrorista", y en apoyo de Manuel Zelaya.

Los manifestantes, a los que la policía impidió acercarse a la residencia de Arias, gritaron consignas como "contra el golpe militar" y a favor de la "resistencia popular" en Honduras.

Edgar Morales, de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (Anep), y uno de los organizadores de la protesta, afirmó que se sienten "avergonzados" de que "Óscar Arias, presidente de una democracia como la de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, reciba en su casa, en calidad de presidente a un criminal como Micheletti".

En la capital de México, una manifestación del mismo signo reunió a una veintena de personas, entre ellas diplomáticos de Bolivia y Venezuela, a los que dos ministros del depuesto Zelaya agradecieron su apoyo.

En Miami, emigrantes hondureños se manifestaron hoy frente al consulado de Costa Rica para demostrar su respaldo a la mediación del presidente Arias y reiterar su rechazo al regreso de Zelaya.

"Agradecemos la mediación de Arias" ante la crisis institucional que vive Honduras y confiamos en que se alcance una solución "razonable y pacífica" para el "mejor interés" del país, señaló José Lagos, presidente de Unidad Hondureña.

Patricia Montes, directiva de la Fundación Interamericana por la Democracia, acusó a Zelaya de haber subvertido los "valores morales y éticos de la familia hondureña" y pidió que "sea juzgado por sus delitos, que no quede impune".

Las nuevas autoridades hondureñas han acusado a Zelaya de cuatro delitos relacionados con la convocatoria de una consulta popular con vistas a iniciar un proceso de cambio constitucional, que fue declarada ilegal por los poderes Legislativo y Judicial, pero él la mantuvo, aunque no se llegó a realizar, pues estaba prevista para el 28 de junio. EFE

Compartir esta publicación:

WhatsApp
Facebook
X
LinkedIn
Pinterest

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *