Washington.- El suministro de vacunas para la gripe porcina en Estados Unidos alcanzará los 100 millones de dosis para el fin de semana, lo que permitirá ampliar el radio de protección y no limitarlas solamente a las personas en mayor situación de riesgo.
La secretaria de Salud y Servicios Humanos Kathleen Sebelius dijo que ahora le tocará el turno a las personas que habían tenido una prioridad menor para recibir la vacuna.
Aunque la nueva gripe que los científicos designaron H1N1 está aflojando, los especialistas advirtieron que es prematuro afirmar que ya está superada. La pandemia de gripe de 1957 amainó en el otoño para retornar en enero y febrero.
"Tenemos una oportunidad maravillosa para prevenir o mitigar una tercera ola", dijo Sebelius.
La primera ola de la pandemia de gripe porcina comenzó en abril, cuando se descubrió la cepa. Una ola mayor empezó a fines del verano. Hasta mediados de noviembre, aproximadamente uno de cada seis estadounidenses habían contraído esta nueva H1N1 y unos 10.000 habían muerto, calcula el Centro para Control y Prevención de Enfermedades. Muchos más niños y adultos jóvenes han enfermado gravemente y han muerto que en un año normal de gripe.
Pese a la severa escasez de vacunas hasta ahora, muchas personas en alta situación de riesgo se han vacunado, incluso muchas más mujeres embarazadas que en un año típico, dijeron el jueves funcionarios de salud.
Las clínicas de vacunación en las escuelas vacunaron a tantos alumnos que el Centro considera promover más vacunaciones escolares todos los años. Treinta y cuatro estados tienen vacunaciones extensas en las escuelas, algunas de las cuales abarcan más de la mitad del